2010

No se puede confiar en la autoridad

Saludos a todos los que frecuentan este blog, me siento como en casa y es que la información que surge aquí es muy importante para mí debido a que no hay censura en lo que se escribe y muchas veces me siento identificado con los que colaboran.

Quisiera compartirles algo que me sucedió hace ya un poco más de un año en mi hermosa ciudad de Guadalajara pero que me lo había guardado porque no había encontrado el espacio adecuado para expresarlo:

Era un jueves como cualquier otro. Yo doy clases y ese día sólo trabajaba de 7 a 12:30. Me dirigía de mi trabajo a mi casa y faltando como un dos kilómetros para llegar, una unidad de la Secretaría de Vialidad y Transporte me indica que me pare.

Me detuve y note que venían dos agentes en la camioneta. Uno de ellos llega y me saluda dándome la mano. (A mí la verdad me caen muy mal y tal vez mi actitud tuvo algo que ver, pero a continuación les cuento los hechos y ustedes juzgarán, pero bueno;) obviamente le tuve que dar la mano y acto seguido me dice “Lo paramos porque su vehículo viene echando humo.”

Yo había notado lo del humo hacía un par de días, pero había hecho caso omiso porque no era mucho humo y, no se confundan, yo siempre trato de tener mi carro en buenas condiciones y, aunque no lo crean, a mí sí me importa no contaminar más de lo que usualmente lo haría con el uso de cualquier carro.

Bueno, mi respuesta fue: “Sí, puede ser que sí.” y me respondió: “Tenemos que recogerle el vehículo porque no trae el holograma de verificación” y respondí:
-“¿Pero eso es sólo para tranporte público, o no?
-“No, aquí dice que es para todos.”
Y respondí:
-“Pero sí traigo el holograma”
– “¿Y trae el papelito que le dieron?”
-“Sí”
-“A ver, muéstremelo.”
Y ya fuí a mi carro, saqué el papelito, y me dice el oficial:
-“Léame lo que dice aquí.”
(Y bueno, ahí decia algo parecido a: “El tener el holograma no significa que su vehículo no puede ser retirado de circulación.”)
Y yo honestamente no pensaba claramente y no supe qué contestar, ya que había leído que con holograma o sin él, sería lo mismo.

Enseguida me señaló la parte trasera de un folio de infracción donde decía que se podía infraccionar y recoger un vehículo por contaminación visible siempre y cuando fuera reincidente y yo, gracias a mi ignorancia, ya me quedé sin argumentos.
Y el oficial, a quien de ahora en adelante me referiré como el oficial mamón, se acercó a la patrulla y yo lo seguí, tomó el radio y (según él) llamó y dijo “Mándame una grúa aquí a [la ubicación]”.

Y bueno, ahí en el folio decía que para recoger un vehículo, uno tenía que ser reincidente. Y se lo dije al oficial mamón, pero me contestó que bastaba con una vez. Y en ese momento decidí hacer una llamada a un amigo mío que es abogado y trabaja para la policía. Y durante la llamada, el otro oficial (el que no era mamón) escuchó lo que yo decía y mi amigo me dijo que si se ponían difíciles, le llamara al 060 y pidiera que me comunicaran con el comandante de vialidad y entonces yo mencioné en voz alta “¿060?” e inmediantamente al oficial (el no mamón) le cambió la expresión en el rostro y me dijo “¿Hasta dónde vas? y yo sólo le hice una señal de que me esperara un poco y seguí hablando con mi amigo un par e minutos más. Mi amigo me dijo que no podían recoger mi vehículo a menos que no tuviera unas 3 infracciones por aventar humo y que si traía el holograma de verificación, menos.

Y ya empecé a negociar con el agente que no era mamón y me dijo que no había problema, que sólo lo resolviera y ya. Y entonces el oficial mamón llegó y me dijo “Le vamos a recoger su vehículo.”
A lo que yo dije: “Mi abogado dijo que no se lo pueden llevar.”
-“Eso es lo que dice la ley y su abogado no está sobre la ley. Ni que uno viniera vestido de charro.”

– Y el oficial NO mamón le dijo algo así como que “Ya, bájale.” y el oficial
Y el oficial no mamón me dijo “Yá váyase pero arregle su auto.”
A lo que el oficial MAMÓN dijo “Pues lo vamos a dejar ir esta vez, pero no porque estemos haciendo algo indebido, sino porque le vamos a dar chanza de que arrelge su carro.

Y ya me dejaron ir. Pero reflexionando un poco: ¿Qué pasaría si yo no hubiera tenido a quién llamarle? ¿Por qué los oficilales, en quien se supone debemos confiar, son así de ojetes? ¿Por qué se aprovechan de la ignorancia de la gente? ¿Y si huebiera traído prisa tendría que haberles soltado una feria por nada?

Y como dato extra. Arreglé mi auto, era algo sencillo, el filtro de aire estaba medio tapado. Poco después ya fue otro problema y andaba aventando humo, me pararon de nuevo y esta vez desde el principio le ofrecí al agente 70 pesos, sí, leyeron bien, 70 PESOS y me dejó ir con una clave y todo por si me paraban otra vez.

No es justo, nos extorsionan y ¿así cómo quieren que se acabe la corrupción? Todos los oficiales de vialidad que me ha tocado conocer son así. Tratan de abusar de tu ignorancia de la ley y tratan de chantajearte. No es justo, se supone que uno debería poder confiar en ellos y son los primeros que tratan de chingarte.

Como lección, tienen dos opciones. Irte por el camino de la legalidad y que te quieran perjudicar con su conocimiento de la ley o darles 70 o 100 pesos y que te dejen ir con la seguridad de que otro oficial no te va a afectar si les das la clave que te proporcionaron.

De nuevo, no es justo. Y tengo muchas anécdotas pero las dejaré para otra ocasión porque ya escribí mucho y ya están aburridos.

Me gustaría decirles que no se dejen, pero mejor suelten una corta feria y se evitan el susto y el tiempo perdido con eso hijos de su…….

Gracias por leer y hasta pronto.

Cortesía de Ricardo R. G.

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