2010

Benedicto XVI ante la Pederastia

Después de leer el post del Chilakil “SANTÍSMAS HIPOCRESÍAS” decidí no volver a entrar a este blog, no me gustó lo que leí.

Hoy, ya más frío, quiero compartirles parte de la postura del Papa, creo que como católico es lo menos que puedo hacer. Debo comentar que NO quiero hablar de religión, ese no es el punto. Está por demás decir que sé que recibiré mentadas de madre por esto, pero mi única intención es hacer patente que la Iglesia a la que pertenezco está avergonzada de los casos de pederastia de los que tanto se ha hablado.


CARTA PASTORAL DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LOS CATÓLICOS DE IRLANDA

A las víctimas de abusos y a sus familias

Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. Vuestra confianza ha sido traicionada y vuestra dignidad ha sido violada. Muchos habéis experimentado que cuando teníais el valor suficiente para hablar de lo que os había pasado, nadie quería escucharos. Es comprensible que os resulte difícil perdonar o reconciliaros con la Iglesia. En su nombre, expreso abiertamente la vergüenza y el remordimiento que sentimos todos. Sé que a algunos de vosotros les resulta difícil incluso entrar en una iglesia después de lo que ha sucedido.

A los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños
Habéis traicionado la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres. Debéis responder de ello ante Dios todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos.> Además del inmenso daño causado a las víctimas, se ha hecho un daño enorme a la Iglesia y a la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa.

La justicia de Dios nos pide dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitid abiertamente vuestra culpa, someteos a las exigencias de la justicia, pero no desesperéis de la misericordia de Dios.

Texto completo: www.vatican.va

Los problemas de pederastia se deben a varios factores, la sociedad ha tendido a ser muy liberal en ética sexual y se ha promovido la no prohibición, sino la tolerancia a todo desorden; ahora vemos las consecuencias (no solo en la iglesia, sino también en las casas, en escuelas, en oficinas, en hospitales, en clubs sociales, en centros deportivos, en centros de gobierno, etc.). Ha faltado verdaderamente más educación sexual desde las familias y las escuelas, sin reducirla a una mera información genital, que a veces lleva a un libertinaje sexual.

Cortesía de Martín

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