2010

Es vergonzoso

El día 16 de abril del 2010, Cuernavaca en Morelos se detuvo, por una psicosis de miedo.

La vergüenza, no es para la ciudadanía, en todo caso lo es para nuestros “gobernantes”, lo pongo entre comillas, porque no se puede entender un “Gobierno” sin dirección, sin estrategia, sin soluciones.

Recuerdo, alguna de las muchas teorías sobre la fundación del Estado, que arroja la premisa diciendo: la función principal del Estado, es garantizar la seguridad, la protección, de sus habitantes; de hecho fue la razón primigenia, para agrupar y defender a la comunidad de amenazas externas, para combatir la “ley del más fuerte”.
Debido a esto me da más indignación que miedo, por cuanto a lo absurdo que es tener un Estado que no puede, no quiere, o permite que las necesidades fundamentales de la sociedad sean vulneradas de manera cotidiana, cuando una contingencia salta, la capacidad o mejor dicho, incapacidad surge de manera espontanea, en todos los ordenes reputando desordenes de gobierno, demostrando en los mejores casos buena voluntad y en los peores casos indiferencia apática y demagoga, por las personas que aun cuando parece extraño, suman la voluntad de los ciudadanos para asumir el poder soberano, que de acuerdo con nuestra Constitución, radica esencialmente en el pueblo, mismo poder que los faculta para ejercer el poder, con el fin de generar un bienestar general de aquellos que firmaron el pacto social, doblegando su voluntad a otro u otros con la contra prestación de GENERAR SEGURIDAD Y BIEN ESTAR al ciudadano que renuncia a su soberanía individual para entregarla a un poder que concentrara la fuerza de todos para garantizar la SEGURIDAD.

Pues bien, el viernes 16 de abril del año 2010, surge una psicosis de miedo, generada por uno correos electrónicos, que fueron enviados en cadena a todos los habitantes del cyber espacio, días antes refiriendo que el día señalado no saliera nadie de sus casas, no visitarán los antros, y no vistieran de color negro porque este fin de semana era el mas violento de la temporada.

Como ciudadano, yo espero un desmentido rotundo e inmediato del Estado, junto con un plan estratégico para garantizar la seguridad de los ciudadanos, proclamando a toda voz que el Estado aplicara todos los recursos para garantizar la convivencia pacifica de la Entidad. Pero resulta que lo que escucho en la radio y la televisión declaraciones como : “… pues no creo que estemos viviendo una situación como la descrita, pero le sugiero a los morelenses que participen con tranquilidad de los retenes…” hasta aquí no tengo problemas con la declaración, pero el excelentísimo funcionario remata diciendo “…para que no se vaya a mal interpretar por las fuerzas federales y suceda un accidente” y por otra parte “pues yo les recomiendo a los ciudadanos que preparen juegos con sus familias en sus casas para prevenir algún inconveniente y no salgan de sus casas”. De esto resulta que los ciudadanos estamos a expensas de la interpretación de las fuerzas federales y no bajo el imperio de la ley, que reputa en que estamos indefensos, sí, porque estamos feos, o vestidos de negro las fuerzas federales nos pueden accidentar, interpretando que somos delincuentes, como sucedió en Acapulco con la madre de familia y sus hijos, o como en Monterrey con los dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey o como le paso al comerciante de tortilla el día que murió el “jefe de jefes” resulta que las fuerzas federales no defienden el estado de derecho, porque no es la intención de los retenes detener sospechosos arrestarlos, sino, encontrar sospechosos y disparar.

Esto en el caso de los retenes, pero la declaración de mejor resguardarse en sus casas, es mas delicada, pues demuestra que el Estado esta derrotado , por que en lugar de decir que la vida debe continuar de manera cotidiana y sin sobresaltos, porque el estado tiene toda la situación controlada, el Estado se sujeta a la orden emitida supuestamente por la delincuencia organizada, que es lo más triste, porque se somete la fuerza coactiva del Estado a la fuerza de la violencia, otra vez a la LEY DEL MAS FUERTE, y por lo mismo, nos dice que el más fuerte no es el Estado, sino la delincuencia organizada.

Esto nos lleva a otra conclusión, toda la fuerza que la ciudadanía le entrego al Estado, no sirve contra la fuerza de los delincuentes. Porque si la delincuencia se le ocurre decir que de ahora en adelante, todos los que quieran vivir tranquilos tienen que pagar una cuota al cartel de fulano, no habrá poder en el estado que lo impida, porque nuestros políticos saldrán diciendo “bueno pues no creo que viva la entidad una situación así, pero le recomiendo al los ciudadanos que paguen, para evitar inconvenientes. Y la tercera y mas dramática; la ciudadanía cree más a los delincuentes que a los Gobernantes, y les entrega su voluntad a estos, siguiendo las instrucciones que se supone dio un cartel de narcotraficantes. Es decir, la soberanía radicada en el pueblo, que es la voluntad individual sujeta en beneficio del colectivo, se entrega a la delincuencia, es decir: “yo, quiero vivir tranquilo, entonces le hago caso a los delincuentes, me encierro a las 8:00 de la noche y no me visto de negro, y detengo toda la actividad de mi vida porque me lo dijo la fuerza dominante del Estado.

Los ciudadanos, nos entregamos a la supuesta voluntad de los narcotraficantes, porque si ellos dicen que te matan, lo hacen; por otro lado, si el gobierno dice que vas a tener mejor y mas empleo, pierdes el empleo.

Si los carteles de la droga, dicen que solo matan a los que son sus rivales, lo hacen, pero si el gobierno dice: la crisis económica es un resfriado, termina siendo la crisis mas brutal en los últimos 40 años, mas o menos.

De este acontecimiento descubrimos algo que es fatal para cualquier sociedad, y que quedo rotundamente demostrado, los ciudadanos le creemos más a los delincuentes que a las autoridades. Es decir, si el gobierno hubiese respondido adecuadamente a esta eventualidad, de igual manera, los ciudadanos nos encerramos a piedra y lodo en nuestras casas, quemamos la ropa negra del guarda ropa y paralizamos nuestras vidas, porque tienen mas credibilidad los delincuentes que los políticos y autoridades.

Que vergüenza ¡¡¡¡¡

y otra vez, no para los ciudadanos……. para los gobernantes y políticos de nuestra Nación.

Tenemos la responsabilidad como ciudadanos, empecemos a exigir, de nuestros políticos, mas respeto, pudor y vocación de servicio; que demuestren con hechos que merecen el poder con que los investimos quienes renunciamos a nuestra libertad en la idea de lograr bienestar social, dejemos de ser pasivos frente a todos los abusos, errores y desaciertos cometidos.

Para que no estemos frente a un rostro indignado, defraudado; señalado nuestro fraude ante ellos descubierto, desnudos e indignos de ser su autoridad, señalando: mamá, papá ¡Que vergüenza! Pudiste darme un mejor país, pero me entregas estas ruinas, ¡QUE vergüenza!

Cortesía de MOCTEZUMA XOCOYOTZIN

labanda.jpg

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
50 Comentarios en “Es vergonzoso”