2010

Ni todos coludos

El mismo día que ocurrió nos enteramos, fueron a lo mucho una docena de casas, la diferencia entre ese y otros desastres, aparte de la cobertura noticiosa, fue la buena disposición de la autoridad municipal para apoyar al (los) afectado(s).

Hay que ponernos en contexto.

El fraccionamiento Monterrey, lugar en el que ocurrió el siniestro es uno de los fraccionamientos de “cache” de tijuas, residencias de hasta trescientos mil cueritos de rana. Habitado en su mayoría por empresarios, gente pesuda, de tan baja calaña como Alejandro González Alcocer, ex gobernador, ex secretario de ayuntamiento, ex diputado federal y ahora senador (si, toda una fichita), claro no todos son de esta calaña.

Tiro la piedra y le cayó en la “choya”, la CESPET, debe de hacerse cargo del mantenimiento de las tuberías de agua potable y drenaje, pero ni como funcionario munical, estatal o federal, Alcocer hizo algo al respecto, ahora el pobrecito tendrá que quedarse a dormir con familiares. Si como no.

Por lo pronto, mientras los demás vecinos esperan a que el ayuntamiento les de permiso de sacar sus pertenencias, las de Alcocer fueron rescatadas en vehículos del ayuntamiento y por personal del ayuntamiento.

Los vecinos esperan la misma atención.

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