2010

“El Surrealismo de México hijo”

Cuando mi Papa me invita a tomarme una copita de vino se que realmente se refiere a una par de botellas y platicas que normalmente terminan en “Te quiero un chingo Pa’’. Esta vez no fue diferente he incluso tuvimos el gusto de conocer a uno de los hombre mas ricos de México antes de pasar a las “copitas”. Yo la neta no lo reconocí pero mi “jefe” de inmediato lo saludo y platico con el con esa poca vergüenza que siempre lo a caracterizado.

¿Notaron que escribí “tuvimos el gusto”?

Y es que realmente me dio gusto escuchar a un guey que a pesar de tener un chinguero y medio de lana, esos que automáticamente pensamos que son unos hijos de la chingada, se expresara con tremenda humildad, que fuera tan honesto y que al mismo tiempo hablara tan bien de su país y su ciudad (el DFectuoso)incluso con mucho orgullo. Claro esta que el México donde el vive es totalmente diferente al México en donde la mayoría de nosotros vivimos.

Ya después con nuestras “copitas” encima, la platica fue en torno a eso. Platicábamos de lo surrealista que es el DFectuoso. Donde encuentras todo tipo de extremos en su gente, en sus calles, en sus parques, en sus museos… a cabron, “Oye Pa’, hablando de museos, hay una exhibición en Bellas Artes de Magritte, ¿vamos?”… ¡Vamos!

Al día siguiente con un ligero dolor de cabeza nos dirigimos tempranísimo a Bellas Artes. Desde que llegamos notamos algo extraño, algo a lo que no estamos acostumbrados. No habían coches en la calle.

Para los que no viven en el DFectuoso, todos los Domingos por la mañana se cierran ciertas avenidas de la ciudad para que La Banda camine y ande en bicicleta por calles como Reforma. Es algo tan extraño ver esas calles solas y sin ruido ya que su servilleta esta acostumbrado a verlas abarrotadas con todo tipo de coches. Yo como todo buen huevon, nunca me a tocado ir a esas horas de la mañana y si me saco de onda. Podríamos decir que ahí empezó nuestro domingo surrealista.

Nos dirigimos a Bellas Artes después de un rico desayuno en la casa de los azulejos, si ya se chingo a mi madre por seguir enriqueciendo a Slim, pero me vale madres por que los molletes son la neta. Llegamos un poco temprano ya que pensábamos que abrían a las 9 cuando en realidad se abre a las 10. Sentados en una de las jardineras veíamos a los niños jugando, a los turistas alemanes admirando la fachada de Bellas Artes, las sesiones de fotografías de quinceañeras y novias, un borracho que seguía en su fiesta, los apóstoles de Vladimir Cora, guitarristas entonando diferentes rolas incompletas, persona que se dirigían a su chamba, el bloguero… digo globero y uno que otro perro callejero. Todo con una tranquilidad poco común, la que mi Papa y yo disfrutamos, observábamos todo eso sin decir una palabra.

Fue entonces cuando entramos a otro mundo, a otro tipo de surrealismo, el surrealismo de René François Ghislain Magritte. Uno de los surrealista que no era de mis favoritos pero que sin duda alguna es uno de los mas reconocidos. Su concepto de surrealismo se puede resumir en algo así como “lo que no se ve, es mas interesante a lo que podemos ver”. Su mundo invisible. Fue una grata sorpresa aprender que el al igual que su servilleta también trabajo como diseñador grafico y hay un par de piezas muy chingonas en esa exhibición. No les voy a contar con lujo de detalle lo que vivimos ahí, mejor les recomiendo que se den una vuelta. Es una buena exhibición, bastante completa y los domingos no cobran la entrada.

Después de terminar nuestra visita al surrealismo de Magritte, salimos de Bellas Artes para toparnos con el surrealismo del DF.

Solo habían pasado un par de horas pero el mundo exterior había cambio por completo. La tranquilidad que disfrutamos horas antes era cosa del pasado. En la Alameda Central ya estaban instalados todos los vendedores ambulantes en limitados espacios y cuando el espacio faltaba, chingue a su madre, pasaban a ocupar las jardineras en donde las esculturas de bronce como la de Agustín Ocampo se pierden en plena “Desespoir”.

Sus productos de dudosa procedencia no dejan de llegar en diablitos repletos. Comida y dulces que quien sabe de donde de donde chingados sale, “Cidis” y Dividis”, productos de Hong Kong, Taiwan, y lugares del todo el mundo menos de México. “Pásele, Pásele, Pásele”

Por si no fuera poco en el Monumento a Benito Juárez, ya estaba Pejelandia instalada, con todo y los puestos de las secretarias del gobierno legitimo. Hazme el chingado favor! Con gente paseándose con postes y recortes de periódico del mismísimo Peje, el Salvador. Gente gritando, manifestándose, convenciéndonos de que El Mesías Obrador va a salvar a México.

Fue entonces cuando le pregunte a mi Papa en medio de todo eso:

¿“Que pensaría Rene Magritte, Salvador Dalí o Remedios Varo de todo esto”?

Solo me respondió:

“Disfrutarían del surrealismo de México hijo”

¿No les gusto? Mándenme sus quejas picándole a esta liga.

chilakil_4.0

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