2010

La nueva zona de desastre será… la antigua zona de desastre.

Hola bandita. Aquí pasando un dato que me llena de miedo y me hace decir ¡Hazme el Chingadísimo Favor!

Pues resulta que como cualquier defeño, yo también tengo mi zona favorita del DF, en este caso, soy adepta de la Colonia Roma Norte. Me he adentrado mucho en su arquitectura, su historia y su gente. Es una zona que está recobrando auge y atractivo, aun cuando le urge un arreglo a profundidad y que se le declare patrimonio cultural nacional. La zona que conforma la Condesa, La Hipódromo, La Roma Norte y Roma Sur contienen un número de arquitectura histórica similar al que tiene el primer cuadro de la ciudad; abarcando estilos desde el colonial, al Art Nouveau, el Art Deco, el Streamline y el Funcionalismo. Como todos sabemos, se está volviendo a llenar de antros, boutiques, galerías y restaurantes.

Como tristemente sabemos también, esta zona fue una de las más duramente golpeadas por los sismos de 1985. Sólo en esas demarcaciones cayeron alrededor de 50 edificios, y otros 100 quedaron con daños, o fueron demolidos o modificados.

Pues bueno, la Delegación Cuauhtemoc, bien conocida por ser la cuna de la corrupción, lleva ya casi 7 años permitiendo que en esas zonas se vuelvan a construir edificios que salen de la norma establecida tras las tragedias del ’85. No es difícil caminar por la Roma-Condesa y ver enormes desarrollos de Baita y otros. La mayoría supera los 4 niveles, cosa prohibida por la norma. La gran mayoría se venden como construcciones seguras y de alta calidad (no se rían! es en serio!) Pues haciendo mi tarea para aprender más sobre esta circunstancia, me fui a topar con un montón de documentos de particulares, aseguradoras, y hasta la UAM; todos augurando el inminente desastre que sobrevendrá a estas colonias: La construcción de dichos edificios y desarrollos supone sólo dos opciones: cimientos no lo suficientemente profundos para la altura del edificio, que seguramente carecerá de anclaje en el subsuelo fangoso de la zona. La otra opción es que se excave lo suficientemente profundo, lo que lleva a extraer cantidades enormes de agua del subsuelo, dejándolo vacío. En corto: si no se cae cuando tiemble otra vez, se hundirá, probablemente por sí solo y sin aviso, llevandose a un montón de vecinos. Lo peor es que todo esto se encuentra en las oficinas de planificación de la misma delegación, ¡así que no nos pueden salir con que no sabían! ¡Un documento de Baita estima que se retiraron 100 millones de litros de agua del subsuelo para la construcción de un solo edificio!

Todo esto, claro, parece no existir en la mente de los funcionarios de la delegación, que sacan sus buenas tajadas de cada permiso otorgado, y que, cuando se presenten los desastres, seguramente se lavarán las manos culpando a las inmobiliarias, y hasta a los residentes.

Así que para todo el funcionario corrupto que sabe que ha contribuido a esto, les dejo (para refrescarles su cortísima memoria) un testimonio del fenómeno único que presentaron y presentaran sus estúpidas construcciones. Esta era la esquina de Orizaba y Zacatecas. Noten como los cimientos que salieron del suelo eran ínfimos para un edificio de 9 pisos. ¡Hazme el Chingadísimo Favor!

Cortesía de Pookah

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