Yo confieso que me muero de envidia.
Confieso que mi mayor deseo es ser inconsciente, porque en la inconsciencia se encuentra la verdadera felicidad
Que no daría por poder sumergirme de lleno en la programación de televisa y tv azteca, creerme todos sus noticieros, cantar con sus “estrellitas” y reírme con su “cómicos”.
Como quisiera poder leer solo revistas que hablan de “artistas”, o leer solo novelitas que cuentan con ilustraciones y convertirme en un completo analfabeta practico.
Daria mi vida por poder perder horas y horas frente a la pantalla jugando videojuegos.
Que no haría por poder pertenecer al partido que constantemente se abstiene en las elecciones o que ahora practica la abstención “inteligente” mediante la anulación del voto.
Confieso, además, que envidio sobremanera a los que pueden soportar 90 minutos viendo un partido de futbol, y que, ya sea que gane o pierda su equipo favorito igual beben hasta la ignominia para festejar o para ahogar la derrota.
Quisiera poder creer que las iglesias me pueden “vender” el cielo.
Pero no puedo, desafortunadamente cuando se despierta la conciencia no hay marcha atrás, ahora vivo constantemente angustiado, no encuentro paz ni tranquilidad, eso de vivir con los ojos abiertos no es nada grato, en pocas palabras:
“Estoy Jodido”
Cortesía de Jorge
