2010

El día de mi cumpleaños

Me sucedió el sábado 19 de junio 2010 entre 5 y 6 de la tarde en mi cumpleaños, pocos se imaginarían que una semana después un político moriría.

Después de trabajar el sábado, actividad que no realizo desde hace casi tres años, transitaba por la avenida Hidalgo en Tampico,Tamaulipas, aguantando el prevaleciente calor que produce el sol al caer la tarde, debía llegar a casa, atender unas instrucciones dictadas por mi esposa, bañarme, cambiarme, acudir al super a la compra de los últimos detalles y atender a mis amigos en la noche por ser mi cumpleaños. Escuchando una estación de radio en la banda de FM de pronto, a la altura de Cemain casi llegando al cementerio dos agentes de transito nos hacen la señal de alto. La espera 5, 10, 25 minutos calentándome al sol, lo único que me animaba es que los conductores que traían el aire acondicionado comenzaban a sentir los estragos de esto que parece una estufa de butano en verano en Tampico a las 5 de la tarde.

De pronto en la barda del cementerio unos muchachos casi adolescentes colocan dos fotografías de la candidata a diputado por el PRI y toman el camellón de la avenida por simpatizantes del partido, con banderas verde limón y blancas haciendo guardia , el movimiento de camionetas Van ultimo modelo con gente vestida de traje y corbata en Tampico la antesala del infierno a las 17 horas que pasa? , la avenida Hidalgo vacía desde Cemain hasta Santa Rosa, el sol ese sol que te hace sudar sentado sin moverte, las gotas escurriéndome por la frente, la desesperación hace presa de todos los vehículos, la avenida en calma, no pasa nada, al principio crei que se trataba de una emergencia, alguna marcha por la seguridad o un mitin populachero, no la verdad era otra.

Su alteza serenisima, el iluminado, el chico chicho de la película gacha, comía en El Porvenir, donde “aquí se esta mejor que enfrente”, de seguro había deglutido unas jaibas a la Frank, algunos camarones naturales y dos tres alcoholes de importación, si en la cantina mas tradicional del Tampico, comía el político del Canal de las Estrellas, el mesías Peña Nieto, con su cara de protagonista de novela a las 6 de la tarde y su peinado de chambelán de unos 15 años de Neza.

Apoyado por un aparato de seguridad que ni Joaquin Hernandez Galicia (La Quina) en sus buenos tiempos tenia, paralizaban, si paralizaban la avenida mas importante de Tampico, quien conoce Tampico sabe que la avenida Hidalgo te lleva hasta Roma, agentes de transito, patrullas federales estacionadas fuera de la escena en las laterales y sus guaruras de traje y corbata con mucha pomada, ni los de Henry que los trae con una chazarilla blanca, como en los viejos tiempos una bola de acarreados moviendo las banderas con los nombres de los candidatos del PRI, nosotros aguantando vara o mejor escrito el sol, comprobando que los tampiqueños que van al infierno en el trayecto les dan un cobertor.

Y en ese momento me pregunto, que clase de ciudadano soy ante esta estirpe que se cree dueña del país, que come y bebe en El Porvenir con mis impuestos, que pisotean mis derechos de transitar libremente por mi cuidad, que no me saca de ningún apuro y que le importamos un bledo. Más se me prendió el PH, cuando mis congéneres contratados por su cara de nahual, su cabeza de nopal, su cuerpo de chile relleno, su color parecido al bronce y esa pinta de mexicano tercermundista región cuatro. Los cuales tiene que prostituirse durante la campaña para aspirar a un puesto de barrendero o traidor, saca copias o carga portafolios, durante tres años, por que los principales lugares ya tienen apellido y ese es Libanes, ondearon sus banderas, empece mi protesta sonando el claxon, siguiéndome con el concierto los demás choferes, claro recordandoles su madre en vísperas del día del padre y gritando un bola de palabras coloridas y repugnantes a nuestras autoridades, las cuales como el viento a Juarez ni se inmutaron.

Medito: A lo mejor sonar el claxon no fue adecuado, nunca falta el lambiscon de camioneta que diga al niño sin amor del estado de México que esos ruidos son de felicidad por otorgarnos la gracia de contar con su presencia en nuestra cuidad, por fin salio del Porvenir , las camionetas Van con el aire acondicionado a cien pasaron, las banderas se movian con mas fuerza como gritando a la inmensidad quiero hueso…. quiero hueso…., las fotos de Rosa Muela seguían sonriendo, los transitos con las nalgas mojadas por el sudor con sus uniformes de fino polyester de corte ingles nos otorgaron lentamente y supervisadonos el paso.

Sabes PRI no me vuelvas mandar a ningún gobernador de ningún estado de la República, con Joaquin quedamos asta el copete, pero te doy las gracias por mostrarme lo que soy para ti, y si esto pasa siendo gobernador de un estado el muñeco de sololoy, que nos pasara si llega a Presidente Gaviota, seremos ¿”tus muñecos de papel”?.

Cortesía de J

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