2010

Verdades a medias

El clero sigue intentando cumplir con su función de represor de una verdadera libertad. Vaya usted a saber quien le dio esta función de policía, pero las reglas son claras, si no las cumples quedas segregado, ya te vas buscando otra religión, otro grupo que comparta tus ideas. Actitud que no merece reprobación alguna. Cierto, cada quien puede hacer su “Club de Tobi” y establecer reglas que permitan conceder o no la membresía a los demás mortales.

Lo que no se vale, lo que si merece censura es la media información, con el fin de evitar a toda costa que las personas hagan algo, se pena de excomunión, por ejemplo, el tan famoso “hasta que la muerte los separe” pues resulta que no es tan “hasta la muerte”, hay recurso jurídicos para la anulación de un matrimonio católico ¿Cuándo han escuchado eso de un cura? ¡Nunca!, siempre es “si te separas de tu mujer no podrás ni comulgar” ese es un ejemplo muy ligero, pero hay otros y que no se trata de justificar o no la conducta. Sencillamente de hacer clara una información que pocos conocen.

El canon 1317, del código del Derecho Canónico, establece que las penas han de establecerse sólo en la medida en que sean verdaderamente necesarias para proveer mejor a la disciplina eclesiástica. La expulsión del estado clerical no se puede establecer en una ley particular.

Es decir después de un ejercicio racional estableceremos si un delito merece una pena y cual es (el propio código establece las penas 1331 a 1335)

Bien, después de que establecemos que es verdaderamente necesaria veremos si no hay una causal que excluya el delito, el canon 1322 no dice la primera,

“se consideran incapaces de cometer un delito quienes carecen habitualmente de uso de razón, aunque hayan infringido una ley o precepto cuando parecían estar sanos.”

Es decir los que padecen de sus facultades mentales, los que comúnmente conocemos como locos, orates, deschavetados, de atar, etc. Ellos no comenten delitos y por lo tanto no pueden ser castigados. Un orate que se masturbe no puede ser condenado a rezar tres aves marías y un padre nuestro, por ejemplo. Algo más grave, el homicidio, un sujeto que con síndrome de down, no puede ser castigado por la iglesia (ni por los laicos) por esta conducta.

Luego el canón 1323 no dice que:

“No queda sujeto a ninguna pena quien, cuando infringió una ley o precepto:

1.- aún no había cumplido dieciséis años;

2.- Ignoraba sin culpa que estaba infringiendo una ley o precepto; y a la ignorancia se equiparan la inadvertencia y el error;

3.- Obró por violencia, o por caso fortuito que no pudo preverse o que, una vez previsto, no pudo evitar;

4.- Actuó coaccionado por miedo grave, aunque lo fuera sólo relativamente, o por necesidad o para evitar un grave perjuicio, a no ser que el acto fuera intrínsecamente malo o redundase en daño de las almas;

5.- Actuó en legítima defensa contra un injusto agresor de sí mismo o de otro, guardando la debida moderación;

6.- carecía de uso de razón, sin perjuicio de lo que se prescribe en los cc. 1324 § 1, 2 y 1325;

7.- juzgó sin culpa que concurría alguna de las circunstancias indicadas en los nn. 4 ó 5¨

Siete, si siete causales que nos excluyen de la pena. Católicas Mexicanas da a conocer parte de ésta información con la finalidad de que quienes incurran en el aborto sepan que no siempre serán castigas por la iglesia. Por ejemplo, si eres menor de 16 años y abortas la iglesia no puede castigarte.

No se trata de justificar o no el aborto, sino de dar a conocer de que no es a “raja tabla” el dicho de que “si abortas te excomulgo”, si hay quienes están dentro de los siete supuestos pueden abortar con conocimiento de que la iglesia lo permite, pues al no castigarlo no lo prohíbe.

Católicas Mexicanas, lo circunscribe al aborto, pero sepan que es en cualquier conducta delictiva, desde una blasfemia hasta violar a un cura. Siempre y cuando la conducta sea hecha por una persona que padezca de sus facultades mentales o sea menor de 16 años, o los demás etcéteras.

¿Pasa algo si después de la amenaza nos dijeran “ah, pero no en todos los casos.”? Las verdades a medias no son verdades, luego entonces porque no hablar con la verdad, porque no dar la información completa, ¿Por qué tiene uno que andar hurgando en códigos de la iglesia, husmeando en lo que no le importa para saber que aún y cuando no sea católico (incluso sea ateo) puede uno casarse por la iglesia si así lo desea? ¿por qué no decir, la niña de 14 años que fue violada si puede abortar? ¿Recuerdan el Caso Paulina? la niña que fue obligada a tener a su bebe? si ahora dice que lo quiere, pero si no hubiera sido así, que sentiría el, ahora, arzobispo Romo Muñoz si después de su terquedad en visitar hasta el cansancio a la niña para que no abortara, se le desarrollara un sentimiento de odio al vástago producto de una violación, en lugar del amor que ahora dice tener.

Las verdades a medias son mentiras. La iglesia católica miente.
Fuentes: vatican.va, catolicasmexico.org

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