2010

Sólo para pensar un poco en el famoso bicentenario

Ahora que bajó un poco el precio de los hoteles, nos lanzamos en coche a Ixtapa pasando por Morelia, donde pasamos la noche. Bueno, el día que veníamos de regreso, mi padre decidió que era buena idea pasar, ya que andábamos por ahí, a ver el volcán Paricutín. Después de una perdida horrible, llegamos al pueblito de Angahuán. Es uno de aquellos pueblitos donde pareciera que no ha pasado el tiempo: todas las mujeres vistiendo tradicional con su rebozo bordando en los porches, todos a caballo, el olor a leña…

Bueno, nos preguntaron unos señores que si íbamos a ver las ruinas de la iglesia que sepultó el volcán y nos llevaron a donde empieza el caminito para llegar, nos rentaron unos caballos y nos dieron a dos guías.

Hablaré sobre los guías:

Primero, Lupe. Él, que debía tener 8 ó 9 años, caminó 25 minutos de ida y los 25 minutos de regreso, más el tiempo que estuvimos en las ruinas entre piedras puntiagudas y resbalosas en la lluvia, sólo abrigado con un suéter ligero, y como calzado unos zapatos que estaban abiertos desde la mitad, separados de la suela y, por supuesto, sin calcetines dentro. Nos dijo que era uno de 8 hermanos, 3 mujeres que ya estaban casadas, y 5 varones, de los cuales el menor tenía 3 años. Vivía sólo con sus hermanos y su mamá, porque su papá estaba en la cárcel. Y siempre estaba sonriendo…

El otro guía tenía 10 años, y llevaba casi la misma ropa, pero no tenía los zapatos rotos. Según nos dijo Lupe, se llamaba Pedro. Sucede que Pedro no habla el español. Siempre era a través de Lupe que hablábamos con él.

Total, bajamos a caballo hasta una especie de estacioncita de comida que hay cerca de las ruinas, enmedio del enorme páramo de lava sólida con musgos y líquenes que quedó en lo que era un pueblo. Los niños fueron con nosotros y nos guiaron por entre las rocas hasta la iglesia. Lupe nos relató la historia del volcán y el pueblo y la evacuación, etc y ambos niños tuvieron paciencia y esperaron mientras mi padre miraba la iglesia sepultada desde cada ángulo posible, tomaba fotos, preguntaba….
Regresamos a la estacioncita, donde nos comimos unas quesadillitas (bueníiiiisimas). A los niños les invitamos unos elotes y unas quesadillas con chorizo, mismas que devoraron con un hambre…

Nos trepamos a los caballos y comenzamos el regreso al pueblo. En algún momento, me preguntó Lupe que a qué grado pasaba. “No, pues que a segundo de secundaria” Y resultó que el Pedro, a los 10 años, pasaba igual. En lo que me recuperaba de la sacada de onda, que me dice Lupe que a ver si tanto, que preguntaba Pedro que cuál era el continente más alejado de Michoacán (nótese “de Michoacán”, no de México). Al principio pensé que sería en broma, y dije, “Supongo que Asia.” Lupe puso cara de que nunca había escuchado el nombre, y le tradujo a Pedro. Después de un momento de deliberación, dijo que no, que era Europa “… que porque para allá no hay ni caminos ni nada, y que África está más como así, ¿no?” No estoy seguro de que sea o no cierto, lo que sí sé es lo que implica. El niño de 10 años que no habla español está saliendo de primero de secundaria con un conocimiento muy rudimentario de geografía, y no se diga de cosas como la biología ¿cómo demonios la traduces al purépecha?

Continuamos el camino, y en algún punto Lupe le dijo a mi padre:”Señor, nadamás pedirle que cuando nos den propina que sea aquí abajo, porque si nos ven los señores nos la quitan” Pobres… Por supuesto que les dimos una buena propina antes de llegar al pueblo, en el cerro fuera de la vista, y les dimos un poco enfrente de los adultos para que les quitaran eso y no lo otro.

Nos despedimos calurosamente de los niños, les agradecimos y nos fuimos.
Lo que realmente me hizo decir HAZME EL RECHINGADISISISISISÍSIMO FAVOR!!! casi con lágrimas en los ojos fue cuando en la carretera, no muy lejos, vi uno de esos estúpidos letreros de:

“Vive México, Vive Lo TUYO”

¿¡Y QUÉ CHINGADOS TIENEN ESOS NIÑOS!? Me parece una mentada de madre que pasen en la tele esos anuncios de que “Ooooh, sí, las Cascadas de las Nubes, y el Cañón del Sumidero, y Cozumel, y el Desierto de no-sé-qué-chinados y la fregada, una estrella más del Bicentenario” ¿Tú crees que esos niños, como muchísimos otros, tienen la más mínima oportunidad de conocer aluno de esos lugares o, deja tú, de SALIR DE SU PUEBLO? ¿Crees que tengan mucho que festejar?

¿Y si en vez de romper récords y gastarse las millonadas que se gastan en sus super shows, sus anuncios, spots y expertos internacionales en fiestecitas, los idiotas de Calderón, Ebrard y todos los gobernadores, pudieran decir “Con motivo del Bicentenario, se acabó con el analfabetismo -o- ya no existe X sindicato -o- se acabó con el hambre en tantos estados -o- se redujeron los índices de violencia…”? ¿No hay cosas de mucha mayor relevancia que la fiestesota que están planeando?

Parece la Antigua Roma: “Pan y CIRCO” ¿Qué creen que con la fiestesotase desaparecen mágicamente los 22MIL MUERTOS que van en MENOS DE UN SEXENIO?

¿Qué nos creen idiotas?

Realmente me ha indignado muchísimo ver tan directamentela ineptitud, negligencia y falta de criterio y compromiso del gobierno, y cómo tienen al país por eso. Duele.
Gracias por su tiempo. ¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de KimbaNessie

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