Circulando a través de las noticias en internet me encontré con una noticia que me hizo decir HECHF. Leí que empresarios y asociaciones civiles del norte del país solicitaban la entrada de los Cascos Azules (Cuerpos de paz de la O.N.U.) al país para así controlar la situación de inseguridad que se vive actualmente.
De entrada la llegada de los Cascos Azules a México no es factible. En primer lugar los Cuerpos de Paz dependen directamente del Consejo de Seguridad de la O.N.U. y este último debe recibir una petición de parte de un Estado (País) para que sea tomada en cuenta. En este particular caso la petición proviene de individuales y como sabemos dentro del Sistema Internacional los únicos que tienen un peso real son los Estados por lo que no procedería. Los Cascos Azules intervienen además como intermediarios una vez que se ha alcanzado un estado de cese al fuego y claramente estamos muy lejos de alcanzarlo, además que la postura tanto del Narcotráfico como del Gobierno Federal no es precisamente la de llegar a un acuerdo pacífico.
La idea de que los Cascos Azules serían la solución a la inseguridad de entrada parte de pre concepciones erradas. Los Cuerpos de Paz se dedican como lo dice su nombre a funciones de paz, a mantenerla más no a establecerla. No son ni policías internacionales ni paladines de la seguridad. Los Cascos Azules no tienen las facultades para luchar en contra del narcotráfico ya que estos no pueden ni siquiera hacer uso de sus armas. Se dedican principalmente a patrullar y vigilar para así proteger a la población civil pero estos no pueden intervenir directamente. En el caso concreto de la inseguridad generada principalmente por el narcotráfico los cuerpos de paz no servirían de gran cosa. Sería demasiado idealista creer que los sicarios y demás malandrines mostrarían algún respeto por los mismos. Si tanto el ejército como la policía son atacados constantemente a pesar de que estos si cuentan con un poder coercitivo y autoridad ¿qué podemos esperar que sea el destino de soldados con cascos azules que no pueden defenderse?
La solución al problema no son los Cascos Azules ni la Organización de Naciones Unidas ni la Comunidad Internacional ni mucho menos en nuestros vecinos del norte. La solución está dentro de las fronteras mexicanas, la solución la tenemos nosotros los mexicanos. El cambio está en nosotros y mientras el problema no se aborde de manera social desgraciadamente no tendrá solución, de nada sirve cortar cabezas mientras siga existiendo gente dispuesta y orillada a enlistarse en las líneas de los narcotraficantes. La solución no se dará de la noche a la mañana, será un proceso largo pero afortunadamente aún no llegamos a un punto de no regreso aunque las horas más obscuras siempre son las que preceden el amanecer… La solución sigue en nosotros.
Fuentes:
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/175427.html
http://www.eluniversal.com.mx/estados/vi_73679.html
http://www.un.org/en/peacekeeping/
Cortesía de Renee Rinehart
