No sé si a ustedes les ha pasado pero para mí es algo muy común. Cuando uno cita a alguien en un Sanborns para tratar cosas de trabajo, lo usual es que tu cliente llegue tarde. Pues una vez más me pasó.
Habíamos quedado que la hora de reunión sería a las 3:30PM como es mi costumbre llegue 25 minutos antes al lugar y procedí a sentarme y a tomar un café mientras llegaba mi cliente. Pues bueno, pasaron 5, 10, 15, 25 minutos y nada de cliente, y cuando eso pasó llegó mi primer HECF (inche gente impuntual). Ya hasta había ordenado la sopa porque tampoco tengo contrato como faquir.
Terminé la sopa y lo usual; aún no habían llegado. Momento ideal para comenzar a “pendejear” a los alrededores como tratando de encontrar algo relevante para hacer la espera menos aburrida. Pues en ese proceso de andar “pendejiando”, encontré un detalle en el lugar que me hizo decir “hazme el chingado favor” y no me podrán negar que no es para menos. Los que vivimos en el D.F. es muy probable que hayan visitado alguna vez el Restaurante del Sanborns que está en la glorieta de División del Norte. Es característico porque en el jardín del lugar hay muchos periquitos australianos volando de un lado a otro adornando el ambiente con sus gritos.
El área de jardín del lugar está cubierto por una cúpula de cristales para dejar pasar la luz del sol. Pues ¿cuál fue mi sorpresa? que cuando en mi muy complejo proceso de pendejeo, se me ocurrió voltear hacia arriba, me encontré con esta escena, una horrenda manta que usan para solicitar personal, que estaba haciendo la función de un impermeabilizante de alta tecnología para evitar las filtraciones de la lluvia.

Ahí es donde dije ¡no me chinguen! ¡Hazme el chingado favor!. ¿Pues que ésta enorme cadena de tiendas Sanborns propiedad del hombre más rico del planeta el Ing. Carlos Slim, no tiene presupuesto suficiente para comprar un pinche tubo de silicón, para ponerle tantito en las juntas de los vidrios, para terminar con las goteras? HECF!
Hice notar ese detalle al gerente del restaurante con un muy sutil:
“venga para acá; –sí dígame señor…
–eso se ve muy naco, sería buena idea quitar esa lona horrible.
…Ya lo reportamos señor pero no lo han venido a repararlo.
–Hum!
Por otro lado el cliente llego 45 minutos tarde. Típico.
Cortesía de Fernando
