Dentro de los múltiples problemas que aquejan a nuestro país, uno de los más importantes y preocupantes por el alto impacto que ejerce sobre el medio ambiente y la salud de la población es el aumento en el número de vehículos privados en México.
ANTECEDENTES
De acuerdo al informe del banco de México en 2009, en las próximas dos décadas el parque vehicular aumentará a razón del 5% anual pasando de 24 millones en 2009 a 70 millones en 2030 (solo vehículos privados). También en su informe “Síntesis Metodológica de la Estadística de Vehículos de Motor Registrados en México” del INEGI en Septiembre 2009, el parque vehicular total en nuestro país; esto es, vehículos privados, transportes publico y de carga y motocicletas ascendía en 2000 a 17.5 millones. Para 2009 el número a pasado a 30.5 millones, un 74% más.De estos 30.5 millones el 66% corresponde a vehículos privados, 29% a vehículos de carga, 4% motocicletas y 1% transporte de pasajeros.
Con un panorama como el que se presenta, México se encuentra ante una coyuntura que obligará a nuestro gobierno a implementar nuevos programas para reducir la emisiones contaminantes como: establecer la verificación vehicular en todo el país, reemplazar los servicios de transporte público existentes por unos más modernos y eficientes que muevan a más personas con menos recursos, reducir la vida útil de los autos implementando programas que impulsen la compra de autos nuevos, eliminar definitivamente la entrada de vehículos usados importados principalmente los norteamericanos que son autos con mas de 10 años de uso, aumentar la utilización de energías alternativas destinadas para el transporte de personas, etc. El antiguo esquema de concesiones de transporte público a quedado obsoleto frente a la enorme cantidad de personas que necesitan transportarse, es totalmente inadmisible que las ciudades mas grandes del país como Veracruz, Puebla, Guadalajara, Morlelia, León, etc. sigan utilizando vehículos tipo “combi” que mueven a 12 personas como máximo.
Paralelo a lo anterior ¿Que es lo que estaríamos nosotros dispuestos a hacer [los ciudadanos] por reducir dichas emisiones?
Aquí algunas propuestas: Reducir el uso de nuestro auto de 6 a 4 días a la semana, utilizando el transporte público al menos esos dos día. Organizarnos con nuestros compañeros de trabajo para realizar rutas y transportar en lugar de una, tres personas en mismo carro ¿Te das cuenta del impacto? En lugar de mover tres autos con una sola persona cada uno, moverías un auto con tres personas. Afinar nuestro auto al menos dos veces al año evitando el deterioro del motor reduciendo las emisiones de CO2. Levantarte mas temprano esos cuatro días que piensas mover tu auto para evitar el tráfico y llegar mas rápido a tu destino.
Ahí están, dos terribles causantes que ocasionan la enorme contaminación de nuestras ciudades. Por un lado la negligencia de las autoridades (como en todos las áreas de la administración pública) que no invierten suficientes recursos a esta área, la asignación a diestra y siniestra de concesiones de transporte público que lo único que hacen es empeorar el problema aumentando la cantidad de unidades viejas con poca capacidad, un parque vehicular con mas de 25 años de antiguedad en sus unidades; y calles y avenidas en condiciones deplorables que reducen la velocidad de circulación convirtiéndola en un “slalom” callejero.
Y por otro, una sociedad indiferente, ajena a este fenómeno. Preocupados todos por movernos de manera egoísta pero muy cómoda. Sin exigir una mejor calidad en el transporte y soñando con tener nuestro vehículo propio para elevar ese número ya de por sí enorme.
Al final ambas condiciones confieren en un solo resultado: cada uno de nosotros debemos estar consientes, pues más que funcionarios públicos o ciudadanos en general somos habitantes de estas ciudades, habitantes de un planeta que año con año nos está pasando factura (cada vez mas cara por cierto) por el daño irreparable que le estamos haciendo.
Cortesía de BMU
