Leyendo en este respetado blog la entrada – Grandes Mentiras de la Historia -, en la que se escribió sobre como nuestro Escudo Nacional presenta una víbora que es devorada por un águila real, pero que en la leyenda o mito sobre la fundación de esta ciudad nunca es mencionada, pues quisiera compartir y extender un poco más sobre nuestro símbolo patrio Y es que ahora el turno es para el águila real, que si devora o no a la serpiente eso está de más, ella en si, pudiera ser una impostora.
Investigaciones recientes han demostrado que el águila real (Aquila chrysaetos) plasmada en nuestro escudo nacional, no es propiamente el “Itzcuauhtli ” o ave sagrada a la que se hace referencia en el mito de la fundación de Tenochtitlan, Un aguilucho de la familia falconidae que es natural de América conocido vulgarmente como “quebrantahuesos” (Caracara cheriway) ha demostrado poseer todas la cualidades y simbolismos para ocupar este sitio.
El Itzcuauhtli que al ser traducido seria “águila blanca”, de mediano tamaño pero de vuelo alto, con recio pico y cera amarillo-rojiza, plumaje esencialmente blanco pero cuyas plumas se chamuscaron al volar sobre el fuego sagrado en la mítica creación del sol, parece cumplir con la simbología requerida para ser el ave sagrada a la que los Mexicas se refieren
En su vuelo las plumas blancas en su cola y alas parecen emitir potentes rayos de luz a partir del núcleo rojo de la cara y del pecho blanco, creando así el disco solar tan sagrado para los Mexicas.
Otra característica del Caracara, es que es la única ave de presa en el mundo que emite su llamado echando la cabeza para atrás, pareciendo entrar en un diálogo directo con el Sol en el cenit. Esta podría ser entonces el ave mayor vinculada a la leyenda sobre la fundación de Tenochtitlán, ya que podía tener el dialogo directo con Huiztilopochtli representado por el sol, para guiar a los peregrinos siguiendo el vuelo del Iztcuauhtli para encontrar el lugar donde se fundarían.
Además cuando Huitzilopochtli se los comunica lo hace de la siguiente manera “Yo os iré guiando a donde vayais, iré mostrándome como águila blanca, os iré llamando hacia donde iréis, solo idme viendo. Y cuando haya llegado a donde me parezca bueno , donde os asentareis , allá me posare, allá me veréis, ya no volare”.
Destaca en esta descripción la mención del águila blanca (Itzcuauhtli) debido a que la Aquila Chrysaetos no pose este plumaje queda desacreditada para ser el ave sagrada. También resalta la omisión de la serpiente devorada, pero eso ya se hablo en otra entrada.
Bueno, estos son algunos puntos que evidencian como nuestra águila real ocupa un puesto que tal vez no le corresponde, incrementando una mentira más en la serie de falsedades que soportan nuestra historia.
¿Pero cuál fue el motivo de esta suplantación del águila real en nuestra simbología y escudo nacional?.
Es sabido que los primeros cronistas del siglo XV y XVI trataron de fundir conceptos y símbolos comunes para ambas culturas con el propósito de facilitar la dominación tanto religiosa como cultural, tratando así de eliminar cualquier símbolo o rito que pudiera ser ligado a sus creencias ancestrales.
En la primeras crónicas sobe la fundación de Tenochtitlan, los copistas europeos a retrataron de los códices originales como el ave sagrada Itzcuauhtli había indicado el lugar para la fundación de la ciudad, con el paso de los años y la oposición del pueblo dominado a aceptar las nuevas ideas religiosas y culturales que le eran impuestas, se decido omitir el sufijo Itza (blanco) en las nuevas crónicas quedando solamente como cuauhtli o águila. Básicamente forzándolos a eliminar culturalmente algo sagrado para ellos.
La idea de esta “omisión” fue implantar en esta misma leyenda un águila más “europea” al nuevo pueblo conquistado y que de igual forma compartiera cierta relación para ambas culturas. Esta nueva ave no ser otra más que el Águila Real, usada en las heráldicas europeas como símbolo de poder y que en las culturas prehispánicas era igualmente asociada como un ave de guerra y con dotes sagrados.
Así durante la colonia el sincretismo aquilino-solar que presentaba fuertes coincidencias entre aztecas y conquistadores resulto ideal para un nuevo simbolismo que uniera a los dos culturas en una sola, mientras que los conquistados veían en el águila real esa lucha y sobrevivencia que caracterizo por siglos al ave, los conquistadores de igual forma vieron al águila como un triunfo político en la implantación del imperio español en la primera monarquía global, siendo tolerado por ambas culturas por las representaciones que cada una veía en ella.
De esta manera el águila real paso a ser mexicana, se acrecentó en los procesos históricos y religiosos del país. Se amalgamo entre conquistados y conquistadores y se le dio por ambos la confianza para sostener a la Virgen de Guadalupe con sus alas, se consolido como símbolo patrio en 1811 en el primer escudo nacional independiente al Imperio Español y desde esa fecha no ha parado de cambiar en formas y poses, con coronas o sin ellas. El último cambio lo realizó Ordaz en el 68, haciéndola parecer mas agresiva, como fue ese mismo año.
En fin, el escudo con el águila puede ser o no una mentira mas en nuestra historia, una implantación de identidad que tal vez no merecemos, ya que el águila real tiene características que distan mucho de las condiciones del país, si nuestra ave sagrada pudo haber sido el caracara, o realmente es el águila real eso a no importa mucho, la historia reciente del país ha demostrado que en todo caso nuestra ave y símbolo nacional debieran ser modificados a un zopilote devorando algún cadáver, digo, llenamos más el perfil de esa ave que el de un águila real. Y esto sin el afán de ofender patriotismos
¡Hazme el chingado favor! Si necesitan fuentes, pídanmelas. Saludos.
Cortesía de Morirdepie


