2010

Bullying – ¡Nos vemos a la salida!

Quien no recuerda esa terrible frase que en aquellos tiempo de primaria y secundaria nos podía hacer temblar y echarnos a perder el resto del recreo: ¡Nos vemos a la salida!

Presagio de un pleito que podía terminar en ridículo, vergüenza o victoria frente a todos nuestros amigos y unos cuantos curiosos.

Casi siempre aquellas “peleas” se llevaban de la misma manera tomarse del cuello en un candado doble hasta que uno de los dos “contrincantes” terminara en el suelo todo mugroso y despeinado, tal vez uno que otro puñetazo, ambos muy temblorosos y nerviosos… pero no más. Ahora… 20 años después la historia es totalmente diferente.

Últimamente he visto varios reportajes en los noticieros acercar de este fenómeno “moderno” conocido como bullying (intimidación en español).

El bullying no es otra cosa que una forma de violencia, hostigamiento, acoso, que se identifica principalmente como maltrato psicológico, verbal o físico o una combinación de los anteriores entre compañeros del mismo grupo o de la misma escuela donde los protagonista suelen ser niños y niñas mayormente entre los 10 y los 16 años, donde el agresor en su posición de fortaleza real o a veces solo aparente abusa de esa condición con el objeto de intimidar y permanecer como líder de un determinado grupo, llegando al punto de protagonizar peleas con altos niveles de violencia y, debido a que esta agresión se lleva a cabo a una edad temprana en la que la personalidad esta en proceso de formación las consecuencias pueden ser más psicológicas que físicas.

Estas peleas normalmente se realizan a la salida de clases, en los patios traseros de las escuelas o al hora del recreo, donde los jóvenes se golpean de tal manera que los puños no son suficientes y es necesario llegar al uso de palos y piedras para dañar al contrincante, suelen grabarse en video con teléfonos celulares para llevarlos a la red y así hacer mucho mas dolorosa la experiencia para el perdedor. Las “bolitas” que se hacen al rededor de estos pleitos son grandes y bulliciosas, lo curioso del asunto es que ninguna autoridad se da cuenta y mucho menos interviene.

El origen y evolución de este problema social lo podemos analizar desde dos vertientes:

La primera; desde la realidad de el sistema educativo nacional secuestrado por un sindicato ambicioso y mezquino, ocupado mas en los intereses políticos y económicos de unos cuantos dirigentes se ha olvidado de la educación de los muchachos. De abajo hacia arriba: profesores, administrativos, directores, supervisores, que si el “charro” que si el “democrático”, nadie a ninguno de ellos le interesa la calidad de la educación. Si no lo hacen dentro de la escuela mucho menos fuera de ella.

La segunda; en mi opinión la mas importante. Partiendo de que la familia como base de nuestra sociedad, donde el comportamiento de los jóvenes es el ejemplo de lo que se vive dentro de es núcleo formativo. Que podemos esperar cuando dentro de este núcleo se experimenta abandono, egoísmo, pobreza, consumismo, donde padre y madre tienen que cambiar la formación de los hijos por una jornada de 10 hrs. diarias o mas, encomendando la labor educativa ya sea al televisor o a un sistema educativo que ya hemos analizado antes.

El problema es complicado, violencia, maltrato, agresión, pobreza, abandono, todo a una edad temprana… la combinación resulta peligrosa. Por que no nos ha de extrañar el reclutamiento del crimen organizado de miembros cada vez mas jóvenes… pero bueno, ese es tema para otro análisis.

¿Que podemos hacer? ¡Vaya! Resulta difícil, Estoy consiente de que ambos, papá y mamá, requieren trabajar para elevar o al menos mantener un nivel de vida adecuado. Sin embargo el tiempo restante que sea tiempo de calidad, deporte, menos televisión, lectura pero sobre todo el buen ejemplo. Y al sistema educativo, una educación integral que aborde cada uno de los aspectos formativos del individuo: el académico, cultural, cívico, ético y deportivo. Exigir, exigir resultados a los maestros y directivos, exigir que hagan su trabajo no solo 4.5 horas al día. Conjuntamente padres de familia y escuela involucrados en las actividades escolares.

Nuestra sociedad se encuentra en constante evolución y el bullying es una pequeña prueba de ello, está en nuestras manos que los cambios sean positivos para no volvernos presa de nosotros mismos.

Cortesía de BMU

labanda.jpg

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
80 Comentarios en “Bullying – ¡Nos vemos a la salida!”