2010

El país, el estado, la ciudad y la colonia en la que no pasa nada

Imposible darte la bienvenida al país en el que no pasa nada, vives en él, estúpido decirte que trabajas, estudias o “nineas” en un estado en el que no pasa nada. De más está decirte también que respiras en una ciudad en la que nada pasa y mucho más que duermes en una colonia en la que tampoco pasa, nada pasa.

Un país con excelentes y positivos datos macroeconómicos disfrutables por una reducida oligarquía empresarial, partidista y política pero que no encuentran eco en una oportunidad de trabajo, en un salario chiquito que no se ahogue a los 20 días transcurridos del mes o en una oportunidad de inversión para comenzar un negocio sin mil trabas entre el resto de los habitantes del país, el estado, la ciudad y la colonia en la que no pasa nada.

Un hermoso lugar este en el que no pasa nada. Pero de últimas fechas para acá un lugar en donde tantos años de indiferencia política, social y familiar han sacado a flote todos los vicios de una sociedad apática e interesada solamente en lo propio y no en lo colectivo y les ha puesto el rostro de cabezas cercenadas, mercados de droga a la vista de todo mundo, secuestros, enfrentamientos y bloqueos a plena luz del día que retan a un gobierno existente para demandar pero inexistente para cumplir.

Rostros que te reflejan que vives en donde no pasa nada, en dónde tirar un papel a la calle y no cederle el asiento a una mujer o a una persona mayor en el camión ya no sorprende, en donde un par de niños puedes estar jugando y gritando en un hospital sin que una enfermera, paciente o familiar les diga algo, un lugar en donde el respeto a lo ajeno ya no existe, un lugar en donde ves en la carretera gasolineras clandestinas, caminas a un lado de tiendas de piratería, te estacionas en donde solo lo deberías hacer si no pudieras mover bien tus piernas y no pasa nada, no haces nada al ver que esto pasa.

Lo que es peor, ya ni siquiera te sorprende este lugar, que lo tienes frente a tus narices, que cada momento te lo embarra y restriega en la forma de una rayada de madre, de un ponle el seguro al auto por que ese tipo esta muy mal encachado, de un 6 películas x $50 pesos, de un darle a un idiota el trabajo de toda una vida por que se le ocurrió secuestrarte, o le gusto tu auto o tu casa o tu mujer y no hay nada que puedas hacer por que es el país, el estado, la ciudad y la colonia en la que no pasa nada, y que si no te lo ha embarrado y restregado hasta ahora, te lo hará en el futuro, no lo dudes.

Tal vez tengas suerte y no sea mediante una acción violenta, pero si lo hará al negarte una oportunidad de trabajo por todos los medianos empresarios que prefieren irse a otro lado y cerrar sus negocios, lo hará y lo hace al aumentarte una mala gasolina por que sabe que nada harás y solamente la seguirás pagando en lugar de unirte con la gente de tu colonia, después con la de tu ciudad, tu estado y tu país para protestar por ello, pero que hueva ¿no?.

No pasa nada por que estas joven y vamos a fumarnos un porro, total un porro solamente es una bala o media granada para los mañosos, y fúmate el monte si quieres pero siembrala en tu patio y no le des a ganar a aquellos por los cuales te quejas.

No pasa nada y lo sabes, no pasó nada al quitar la materia de civismo en la educación, no pasó nada dejando crecer a las mafias por medio de una corrupción galopante desde hace 30 años en todos los rincones de este país de no pasa nada, no pasó nada con los últimos aumentos, con el rídiculo gasto para un cumpleaños de doscientos años, con partidos que reciben miles de millones de pesos cada año, no pasa nada con la barda que amaneció pintada frente a tu casa, o el espejo que se llevaron del carro del vecino, con pensar que poner una pluma a la entrada de tu colonia mantendrá a esos rostros violentos e irrespetuosos de lo más elemental fuera de tu casa y tu familia, no pasó nada con todo esto y todo lo mal que has, he y hemos ignorado durante años y que ahora son la causante de que no pase nada.

Ni siquiera dentro de tu familia.

No sé, se supone que siempre debe caber un HECF en lo que uno manda, bueno, creo que el HECF lo tenemos todos los días entre ceja y ceja y lo peor es que ya no lo reconocemos. HECF.

Cortesía de RGIL

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111 Comentarios en “El país, el estado, la ciudad y la colonia en la que no pasa nada”