2010

Intoxicado

Mis dedos resbalan, bailan por el teclado, libres, aquí y allá, con ritmo propio, se detienen, no presionan tecla de letra alguna, ahora solo acarician las palabras que no escribo, y omiten dar delete a las frases que no me gustan.

Las letras aparecen frente al monitor, y te van dibujando mi ser, veme, te dicen, apréndeme y quédate. La neuralgia paso hace un buen rato.

Sonrió casi como un idiota, la diferencia es que el idiota se ve decente, a mucha gente no le gusta la palabra idiota, ni gordo, ni puto, ni negro, a mí me gustan todas las palabras, quiero usarlas todas, tejer una red con ellas, o un puente, o un caminito aunque sea.

Piensas que debo escribir con calidad ¿para que? la verborrea que salga de mi, por mas ordenada y estructurada que éste no podrás entenderla si no lo deseas, la chimoltrufia siempre se dio a entender, en cambio dicen que Borges es tan complicado, por ejemplo.

¿Que sentirá un pianista cuando escribe? Yo cuando toco el teclado Sony que tengo, siento que transcribo partituras, es un teclado abandonado por cierto.

La hoja en blanco a veces se llena, a veces no, pero siempre dicen lo mismo: nada. Que te dice alguien con mis años y mis emociones, nada, solo nada. A mi me gusta platicar sin decir nada, ayuda a saber que no estas solo.

Mi abuelo sabía tantas cosas, estoy seguro, solo que nunca me dijo nada. Era un cabrón egoísta, siempre lo dijo mi abuela, ella no sabe nada, lo sé por que no para de hablar.

Yo no se nada, lo se porque me leo. Me da miedo que un día leyendo mis letras, éstas me vomiten, me da miedo y risa.

Por lo pronto aquí estoy escribiendo esta carta íntima, privada, intoxicado de ti.

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