Qué onda esa banda!! A ver si este comentario les llega, aunque tarde, sobre la “morenita” del Tepeyac. Todos hemos dichos que la religión es el opio del pueblo, que si Dios no existiera el Hombre crearía uno, que si los hombres fueran caballos o perros harían a sus dioses con forma de caballos o perros… Pero lo que les traigo sí es una revelación que prueba cómo a los pobres juandieguitos (o sea, mexicanos) nos vendieron hace casi 500 años un espejito que pegó de lo lindo, y peor aún, que puede ser materialmente comprobado para proferir en corito un sonoro HECF. Ahí les va.
Más de una vez se ha dicho con bastante fundamento que en el cerro del Tepeyac (llamado originalmente Tepeyácac, “en cerro de la nariz”) había un santuario prehispánico dedicado a la diosa Coatlicue, madre de los dioses aztecas que en su advocación popular se le llamaba Tonantzin, “nuestra madrecita”. Allí están libros como “El mito guadalupano” de Rius, “Santa María Tonantzin, Virgen de Guadalupe” de Richard Nebel, “Tepeyac: cinco siglos de engaño” de Leoncio García Valdés, o “Juan Diego y las apariciones del Tepeyac” del mexicano Joaquín García Icazbalceta que ya han despejado con bastante precisión los mitos y leyendas que surgieron alrededor de la mentada aparición de la Guadalupana a un indito. Sin embargo, el carácter “ajeno” de ese culto, que por todos los medios se buscó amalgamar a la religión panteísta de México, levanta sospechas sobre su verdadero origen. ¿De verdad sólo se apareció en nuestro país, o fue sólo un fenómeno de sincretismo religioso, donde el conquistador impone a su juicio y a la fuerza la nueva cultura al conquistado, importando su visión teológica del mundo?
Pues fíjense que NO se apareció sólo en México; ojo, y acoto bien esto para evitar que los beatos me digan “ah, es que la Virgen María es madre universal y ubicua”, y todas esas pendejas falacias. Más aún: no se apareció primero en México, sino en España. A las pruebas me remito.
En la provincia de Cáceres, perteneciente a la región autónoma de Extremadura, existe un municipio llamado Guadalupe. Allí, se dice que entre el siglo XIII o XIV se le apareció María… ¡a un pastorcito llamado Gil Cordero para que desenterrasen una imagen de la Virgen que supuestamente había esculpido el apóstol San Lucas! HECF
1) La piadosa historia oficial es así: Un sencillo pastor, vecino de Cáceres, contando el rebaño a la hora del encierro, advirtió que le faltaba una vaca. Marchó en su búsqueda por bosques y robledales hasta topar con un río de pocas aguas, bastante escondido. Después de tres jornadas, encontró la vaca muerta, pero intacta. Quiso aprovechar la piel y, al hacer en el pecho del animal la señal de la cruz con incisiones de cuchillo, se levantó viva la vaca. En este momento se le apareció María al pastor, hablándole así: “No temas, que yo soy la Madre de Dios, Salvador del linaje humano; toma tu vaca y llévala al hato con las otras, y vete luego para tu tierra; y dirás a los clérigos lo que has visto (y este vaquero era natural de Cáceres) y decidles de mi parte que te envío yo allá, y que vengan a este lugar donde ahora estás, y que caven donde estaba tu vaca muerta debajo de estas piedras; y hallarán ende una imagen mía. Y cuando la sacaren, diles que no la muden ni lleven de este lugar donde ahora está, más que hagan una casilla en la que pongan. Ca tiempo vendrá que en este lugar se haga una iglesia y una casa muy notable y pueblo asaz grande”), virgen, decía, y a la que se le atribuyen varios milagritos. Llevada a España, hacia el siglo VIII fue escondida junto al Río Guadalupe (que por cierto significa “río de lobos”, y que es perfectamente ublicable en la geografía española, HECF
2) para que no cayese en manos musulmanas. Hacia 1340 surgen los primeros asentamientos en la región, gracias a una ermita erigida… ¡en nombre de Guadalupe!
3) y que se llamó Puebla de Santa María de Guadalupe, nombre que fue reconocido en 1820. El pueblito ESPAÑOL de Guadalupe vive del turismo. Y adivinen por qué. Claro: porque en el sitio hay un megamonasterio erigido en honor de… ¡la virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura!
4) Este título le fue dado en 1907, cuando Pío X la declaró “Patrona principal de la Región Extremeña”), pueblo que por cierto fue declarado patrimonio universal de la UNESCO en 1993
5) nos quitaron el mentado premiecito, ya que la modernísima basílica del Tepeyac, ni con todos sus fieles juntos, no pudo competir con los elementos mudéjares, góticos, renacentistas y barrocos de la “otra” Guadalupe con más de 600 años de historia).
Y el pueblecito se pone de manteles largos especialmente el 8 de septiembre, cuando se celebra a la “negrita” de Guadalupe extremeña, que por cierto se ha declarado esa fecha “Día de Extremadura”
6) Ojo, no discrimino. Vean la foto incluida: la Virgen que allí se venera es de color negro, qué curioso, ¿no? Sólo es cuestión de matices. Se hacen procesiones, fiestones y celebraciones por todo lo alto en honor también de la Guadalupana, pero que se le apareció a Gil Cordero… ¡¡¡casi 200 años antes que a Juan Diego!!!
Por si esto fuera poco, en 1928 la Guadalupana extremeña fue declarada Reina de las Españas gracias a la influencia que su imagen tuvo en la conquista de América y las Filipinas. Y en 1934 fue declarada Reina de la Hispanidad, siendo desde entonces celebrada como tal… ¡el 12 de octubre, el antiguo Día de la Raza!
7) Todo ello gracias a “servicios” como haber sido “testiga” de la entrega del decreto para emprender el viaje de descubrimiento y anexión de nuevas tierra a la corona española en 1492, la acción de gracias tras el primer viaje de Colón, la bendición del viaje de Cortés para conquistar tierras mexicanas
8) Todo un currículum glorioso el de la “negrita” extremeña, y que aquí en México desconocemos totalmente, ignorantes de la manera en que los europeos ven esta manifestación religiosa y todas sus implicaciones en la conquista del Nuevo Mundo, mientras que los curas se callan esto para mantener al pueblo agachado, soportando todos los chingadazos del narco, el mal gobierno, la crisis y el desempleo.
Como ven, los mexicanos adoramos desde hace unos 400 años nuestra conquista en el ayatito de Juan Diego. Y mientras tanto, los españoles se ríen de lo lindo al considerarnos “indios ignorantes”. Así que, banda, la prueba ojetiva de que el culto guadalupano fue “importado”, no “surgido” espontáneamente en Mexicalpan está al alcance de la mano. Ahí les dejo el link para que lean con todo detalle las acrobacias teológicas con que los españoles se divierten hablando de cosas como “Hispaniarum Regina” (Reina de las Españas), “reina de la Hispanidad”, “rostro sereno, apacible y dulce de esta Virgen Morena, coronada por el amor y devoción de los extremeños y otros muchos pueblos de España y América”, mientras nos envían desde el santuario extremeño la britneyseñal a todos los indios patarrajadas de allende los mares.
Pero así como es el pueblo bicicletero mexicano, los fieles guadalupanos serán capaces de organizar una procesión por todo lo alto a Extremadura, España, para que se vea que ellos sí son los buenos católicos, que ellos sí son los muy amados hijos de la “morenita del Tepeyac”, que la fe de México (entiéndase cerrazón y oscurantismo) sigue fuerte y vigente, y que nosotros, los que pensamos, los que tenemos fe pero preguntamos, los que tenemos a la razón y la crítica versada como santuario de las certezas, nosotros somos unos chiflados, unos ateos, unos hijos de Satán. Voltaire nos compadecería desde su tumba: “Rechacemos, pues, toda superstición para volvernos más humanos. Pero al hablar contra el fanatismo, cuidémonos de ofender a los fanáticos: son enfermos delirantes que quieren golpear a sus médicos. Dulcifiquemos sus males, no los amarguemos nunca y vertamos gota a gota en su alma el bálsamo divino de la tolerancia, que rechazarían con horror si se lo ofreciéramos en una copa llena”.
Cortesía de Suiiuris
