Que nos gobiernen las putas por que sus hijos nos han fallado…
De los maestros mexicanos nos podemos esperar muchas cosas, que pueden ir desde la ignorancia, analfabetismo, brutalidad, corrupción (con sus muchísimas excepciones también), pero muy pocos pensaríamos que alguno de ellos, que educan niños, fuera narcotraficante. Y eso solo pasa en ¿saben dónde? México, para ser más precisos el hermoso pero bastante golpeado y marginado estado de Michoacán.
La Tuta, un singular personaje que de profesor ha llegado a ser uno de los principales narcotraficantes de México gracias a su estratégica posición en El Cartel de la Familia Michoacana, era catedrático, mentor, y el ejemplo a seguir de quienes fueron sus pupilos, mientras pertenecía a las folclóricas y corrompidas filas del magisterio mexicano, representado por la finísima y muy guapa por cierto, Elba Esther Gordillo.
Ahora todo se ha centrado en la plaza de maestro que tenía La Tuta, desencadenando las ya típicas investigaciones de las autoridades mexicanas para hacer parecer como que trabajan mucho en el escandaloso caso.
“Es uno de los hombres más violentos de La Familia Michoacana, al grado de ser capaz de asesinar sólo porque quien le leía las cartas del tarot le revelaba que supuestamente alguien lo traicionaba”, Ayayayaaay que miedo!
Este hombre, aviador o no, cobraba un sueldo mensual al gobierno del estado de Michoacán y dejo de ir por sus cheques a mediados del 2009, cuando seguramente le resulto mucho más redituable el negocio de narco que una simple y pinche plaza de maestro.
Así que esta vez, el gobierno del estado de Michoacán ha sido muy “enérgico” y con “mucho valor” ha dicho que ya lo han corrido por faltista.
