2011

El arte es para todos

El otro día leí la publicación del Chilakil sobre qué es el arte “De tu arte a mi arte prefiero cuestionarte” . Ahora, quiero poner otra pregunta sobre la mesa: ¿debería el arte venderse?

El arte, a mi punto de vista, es la manera en que expresas una idea sin decirla con palabras. La pintura, la literatura, la música, todo eso puede evocar una emoción para aquél que la percibe, recibiendo más o menos el mismo mensaje que el autor quiso mandar. Y eso es positivo, porque de alguna forma nos comunicamos mejor sin mencionar las cosas literalmente.

Ahora bien, durante el siglo XX, le entró a la humanidad la manía del egoísmo. Y a partir de eso, nacieron las leyes sobre el copyright, para que nadie se pavoneara de tener una idea tan “genial” como la tuya. Las civilizaciones antiguas, en contraste, tenían arte comunal; es decir, los artistas plasmaban en notas musicales o en dibujos las creencias de su gente y todos podían apreciar y aprender un arte.

Todo eso ya se perdió.

Exclusivamente hablando de música, ahora, tienes que pagar entre 100 hasta 200 pesos por un disco que puede sólo incluir 10 canciones. Al igual que con las películas, no todos se pueden costear tal artefacto; es caro, es una inversión pasiva (que no te reditúa en nada) y al final, puedes gritar un HECF porque el mugroso disco ni estaba tan bueno, musicalmente hablando.

Las compañías discográficas se quejan de sus pérdidas millonarias porque a algún ocurrente (bien avenido sea éste) pensó en hacer copias, más accesibles, mejor vendibles, con calidad no muy buena pero la suficiente como para disfrutarse. Y el Internet vino también a darle un duro golpe a las disqueras. Hoy en día, como todos saben (y han hecho), se puede descargar cualquier canción, cualquier álbum de cualquier lado en Internet.

Los artistas mismos se quejan de que a ellos les gustaría vivir trabajando en algo a lo que a ellos les gusta hacer. Coincido. Pero cuando vendes tu arte, se la das al mejor postor. Deja de ser tuya porque te la compró alguien más. En cambio, el arte gratuito es una manera de decirle a la gente qué piensas y mucha gente te puede seguir por pensar igual que tú. Si los artistas quieren vivir de su trabajo, que enseñen la manera en cómo hacen su arte o demuestren el fruto de su trabajo, como un concierto o una galería o algo así.

Concluyo.
El arte no se vende porque el arte es para todos.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Jiaime

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