Iba en el microbús de camino hacia mi casa, en la ciudad de Puebla, cuando de repente vi en el espejo retrovisor una estampita que demuestra la gran devoción que tenemos los mexicanos hacia la virgen de Guadalupe, la cual consideramos que es como nuestra madre… cual fue mi sorpresa al darme cuenta de que del lado opuesto llevaba otra estampita con su otra mamá tal y como la trajeron al mundo, lo cual logro arrancarme un HECF. Que bonito!!!

Disculpen la mala resolución pero la tome con mi celular.
¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Lucecita
