2011

La caída de Don Lázaro

Ya que andamos hablando de alcaldes pendejos, les contaré la curiosa historia de lo que sucedió en una pequeña ciudad de Tabasco llamado Cárdenas. Pues bien Cárdenas es mi pueblo natal, un pueblecillo con crepúsculos arrebolados y la mera mata del narco en la región, pero eso es otra historia. Lo que les quiero contar es lo que sucedió con un monumento que se ubicaba a la entrada de la ciudad.

El mencionado monumento era una estatua de Lázaro Cárdenas de unos 10 metros de altura que se ubicaba a la orilla de la Carretera Circuito del Golfo justo en la entrada de la ciudad, esta estatua era muy vista ya que la citada carretera es la única vía de comunicación entre el norte del país y los estados del sureste, como quien dice a huevos todos tienen que pasar por Cárdenas si quieren ir a la península de Yucatán por carretera. Y pues bien la dichosa estatua era la que “adornaba” la entrada de mi pueblo, si es que Lázaro Cárdenas sirve para adornar algo, esto desde principios de los ochentas cuando algún gobierno priista la mando a colocar allí y cuando Don Lázaro todavía era un héroe del partido entonces en el poder. Pasaron muchos gobiernos de diferentes partidos durante muchos años (algunos mas rateros que otros) y don Lázaro siguió allí paradito sin ningún problema, los penúltimos últimos cinco trienios fueron ganados por el PRD (también bastante ratas) y pos como El General Cárdenas es algo así como el abuelito del PRD pues tampoco tuvo pedos en ser aceptado.

El problema comenzó cuando en las últimas elecciones resulto electo el Sr. Nelson Pérez García candidato del Partido Revolucionario Institucional el cual desde que llego al puesto se ha dedicado a borrar cualquier rastro de anteriores gobiernos perredistas pinto todo de otro color, renovó la flotilla de vehículos porque ¡fuchi! sentarse donde se sentaron esos perros amarillos y fue entonces cuando dirigió su atención a la estatua de Don Lachito, a la que vio como un símbolo del perredismo que no podía seguir allí, ¡HECF!, así que un día decidió que ya era hora de removerla, según el para darle una manita de gato y luego ponerla en otro lugar donde no fuera tan visible, entonces una noche envió una grúa del ayuntamiento con una flotilla de “técnicos especializados en maniobras de estatuas” a remover sigilosamente el monumento pero cual fue su sorpresa que al momento de levantar la imagen a la que habían amarrado por el cuello esta se desprendió dejando caer el cuerpo al suelo haciéndose esta mil pedazos, como quien dice chingó su madre la imagen del pueblo.

Me pregunto porque en lugar de dedicarse a ver cómo van a tapar tanto bache o como van a mejorar el drenaje o como van a detener el éxodo de familias que han dejado la ciudad debido a los secuestros, gastan recursos, tiempo y energía en estas mamadas que solo dejan ver la ignorancia y la intolerancia de los imbéciles que nos gobiernan….

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Vera

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
186 Comentarios en “La caída de Don Lázaro”