2011

Carmen Aristegui ¿Periodista o Juez? Respuesta a: Salucita Calderon

Desde que se anunció el despido de Carmen Aristegui, no he dejado de leer, ver y escuchar, comentarios que no bajen de “Acto represor a la libertad de expresión” al despido de Aristegui. A mi punto de vista es delicadamente correcto el despido, por lo siguiente:

El Circo de la política es ridículo, patético, y degradante. Entre los mismos políticos se injurian y se dicen adjetivos tales como “ratero, borracho, calumniador, vendido, etc”. Son pan de cada día. En ese sentido, Fernández Noroña se las gasta solito. Sin embargo, a sabiendas que el Circo de la política es así, resulta que la periodista Carmen Aristegui, cometió el “error” de tomar en serio este tipo de aseveraciones y por consecuencia, “exigió” a la Presidencia, una respuesta clara, pronta y concisa, a detalles con punto y coma, si Felipíllo es un borracho descarado.

Ahora todo el mundo se desgarra las vestiduras, tachan de dictador, opresor y represor de la libertad de expresión a la Presidencia y a MVS, —pobre Carmen, su unico pecado es ser periodista– dicen muchos etc., pero ¿Que pasaría si en una ocasión a ti te tacharan de ratero? ¿de estafador? o hasta de violador como a Kalimba? Dice una máxima de derecho que El que afirma esta obligado a probar, en ese sentido se me hace degradante la forma tan prosaica, naca y soez de llamarle BORRACHO al Presidente de México tal como lo hizo Noroña, y peor aún, que el señor no pruebe sus propias acusaciones escudándose en el fuero constitucional ( cosa que a mi juicio debe desaparecer, pero ese es otro tema ), y más aún, que una periodista que tiene el PODER de informar a toda una Nación, le exija en forma pública al Presidente “una respuesta pronta y eficaz a la presidencia, porque ya son muchos los que dicen que el Presidente es un borrachote”.

Es obvio que aunque la periodista no dijo en forma textual, —El presidente es un borracho, a ver Felipillo, danos razón de eso— el solo hecho de solicitarle a la Presidencia una respuesta seria, formal y oficial a las “acusaciones” de Noroña, es obvio que le está dando validez a las imputaciones de Noroña, y peor aún, le exige al Presidente que demuestre que las acusaciones de Noroña son “falsas”, entonces, me saltan a la vista dos preguntas…. 1.- Se supone que el que acusa está obligado a probar, entonces ¿Porque debe de demostrar el acusado lo contrario, siendo que quién debe de demostrar la acusación es el propio acusador? y 2.- ¿Aristegui o es periodista, o es Juez?

Ahora todo el mundo salta, llora, se rasgas las vestiduras porque la corrieron de MVS, pero ¿Que no la labor de un periodista es solo la de informar? ¿Que no la labor de un periodista es ser imparcial? ¿No se supone que una acusación debe de probarla el que la imputa? ¿O ahora resulta que si tachan de ratero o de violador a alguien, quien debe de demostrar la inocencia es el imputado? ¡¡¡ Claro que no !!! El que acusa esta obligado a probar, y en ese sentido, quien debe de acreditar que el Felipillo es un borracho descarado es el propio acusador, que en este caso es Noroña, y no Felipillo.

En ese sentido, un periodista (a mi punto de vista) debe ser IMPARCIAL, dedicándose única y exclusivamente a informar, y no inmiscuirse de más, ni ser mediador ni Juez, ni ser el portavoz oficial de la voz del “pueblo”, tal como lo hace López-Doriga, que al dar las noticias no falta que emita su “opinión personal” en una especie de manipulación de opinión, ya que aún hay gente que piensa que “si sale en la tele debe ser cierto”.

Por tal motivo, no debe confundirse Libertad de expresión, con Libertinaje, toda acusación hecha a una persona debe probarse, de lo contrario es una difamación, y aunque en esta ocasión, el Fuero constitucional (blindaje antibote) de Noroña le alcanza para cometer este tipo de actos y no ser sancionado, se le olvidó a Carmen Aristegui que ella no lo tiene, y más aún, se le olvido que la labor de un periodista es solo la de INFORMAR, para que el mismo lector y/o televidente saque sus propias conclusiones.

En ese sentido, aunque el despido parece exagerado, también lo es que Aristegui faltó a las normas internas de la empresa al dar por válida una presunción de Noroña y así manifestarlo al aire, y por desobedecer al patrón al negarse a disculparse, por lo que a mi juicio el despido es “delicadamente” correcto en una profesión que es sumamente delicada en lo que se dice y en lo que se escribe.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de El iluminado

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512 Comentarios en “Carmen Aristegui ¿Periodista o Juez? Respuesta a: Salucita Calderon”