¿Qué fue? Amor desmedido y no correspondido, traición por avaricia, pertenecer a una clase social no bien vista, ser mulato, en una época en que México ni empezaba a ver bien a los criollos? Quizás fue algo de eso o quizás todo junto.
Con su permiso les cuento un cuento:
Un catorce de febrero dejo de latir un corazón, destrozado, sangrante, herido, se fue apagando, quedo, despacito y con pocos testigos a poquito fue dejando de latir, no es metáfora pseudoliteraria, es textual.
Quien sabe que lo condujo a ese amor que término llevándolo a la muerte, pero ya se sabía, solo la muerte lo iba a separar, alguna vez su padre de rodillas y con lágrimas en los ojos suplico y encontró una respuesta firme “este es mi padre…yo siempre lo he respetado…”, pero no, no logro convencerlo, estaba cegado.
Sureño, mulato, con antepasados africanos traídos como esclavos, la familia se abrió camino, y sus padres eran arrieros, posición social incomoda, aunque no jodida, apenas le dio para la instrucción escolar primaria.
Otro sureños, le hablaron de ella de lo que sufría de lo que era necesario hacer por ella, y sin pensárselo mucho, fue a cortejarla.
Le costo ser perseguido, tuvo que refugiarse en la sierra guerrerense y pelear, por fin el tiempo pareció aquietar las aguas, tuvo oportunidad de estar con ella, escasos nueve meses, se descuido, y lo traicionaron, en cada historia hay un judas y es tu mas cercano. Ofrecieron cincuenta mil pesos por su cabeza, fue invitado a desayunar por un tal Picaluga, filibustero al fin de cuentas, lo invito a su barco y una vez arriba lo declaro prisionero, luego un embuste de juicio, en el que desde mucho tiempo antes estaba dictada la sentencia, un catorce de febrero de 1831, fue fusilado Vicente Guerrero.
La frase completa es “Señores, éste es mi padre, ha venido a ofrecerme el perdón de los españoles y un trabajo como general español. Yo siempre lo he respetado, pero la patria es primero”.
El sureño provenía de una familia de arrieros, con escasa instrucción escolar, Morelos y la familia Galeana le contagiaron su amor a la patria, a una patria mejor. Hoy en un día especial las banderas deben ondear a media asta, honrando al que murió por amor, y no, no es metáfora pseudoliteraria.
P.D. Esta fecha me la recordó una columna que leí un periódico, no recuerdo el nombre del autor, el periódico se llama el informador o el informativo.
