2011

Duelo de demagogias

Últimamente se ha escrito mucho del caso de Florence Cassez, que si el amparo, que si Francia se enoja, que si Calderón aguanta vara, etc… Me gustaría proponer una perspectiva diferente del problema: el uso político de este caso para dar atole con el dedo al ciudadano de a pie en México y en Francia, un duelo de demagogias. Empiezo hablando del caso mexicano.

Calderón en México tiene problemas desde que inició su mandato. Es uno de los presidentes más débiles que ha conocido el presidencialismo mexicano por su llegada turbia al poder. Después tuvo la estup[en][i]dísima idea de declararle la guerra al narco para ganar un poco de legitimidad (su quinazo), sin tener en cuenta sus bases sociales, el trafico de armas ni el lavado de dinero, teniendo en mente una estrategia puramente militar. Un pésimo manejo de la crisis económica y otras peripecias más, hicieron que el presidente del empleo y las manos limpias terminara con la esperanza de sus gobernados de que pudiera cumplir alguna de sus promesas… En una posición tan frágil, lo ideal es reforzar sus posiciones y aliados en vez de seguir debilitándose. Ahí es donde entra en juego Genaro García Luna, que ha sido muy cercano a Calderón desde que llegó a la presidencia, lo designó inmediatamente Secretario de Seguridad Pública.

En un país donde los secuestros son el pan de cada día de sus habitantes y donde hay un presidente hambriento de “victorias” políticas, Genaro García Luna no dudó en hacerle un regalo a su jefe, manipulando un caso bastante mediatizado e inculpando fuertemente a Florence Cassez, a la que al final dieron una pena de 96 años de prisión, rebajados a 60 en segunda instancia. Una forma de decir: en México la delincuencia es castigada, sin importar sexo, edad, religión o nacionalidad. No tengo los elementos para decir si Cassez es culpable o no, pero el caso ha sido tan manipulado que es muy difícil saberlo (para dar un ejemplo: por qué los padres de Cassez dijeron que no conocían al novio secuestrador? la prensa mexicana no tardó en sacar fotos que demostraban lo contrario…). Lo importante es que si Cassez saliera libre, sería un golpe muy fuerte contra Calderón y García Luna, y podría afectar incluso su guerr[it]a contra el narco. Es por esa razón que si Cassez es inocente, no saldrá libre mientras Calderón o García Luna sigan en sus puestos (Calderón sacrificará a García Luna?). Ya en Francia, Sarkozy tiene en la mira a García Luna, mandó investigar negocios que al parecer el secretario ha hecho en el viejo continente…

Volviendo al tema de la demagogia, en México el presidente tiene todas las del gane dejando encarcelada a Cassez. Para empezar no queda mal parado internamente, la gran mayoría de los mexicanos ven con malos ojos que salga la francesa secuestradora, es una especie de chivo expiatorio en una sociedad con cáncer. En segundo lugar, no pierde a García Luna y alimenta con amor la complicidad que existe con él. Y finalmente gana en imagen al no ceder a la presión del gobierno francés, mientras que en el fondo él es el interesado en que no salga Cassez (para no quedar mal ante la opinión pública).

Ahora veamos el otro lado de la moneda: Sarkozy en Francia. Sarkozy es un político engañabobos de lo mas efectivo que ha visto Francia. Cada que hay problemas o quiere ganar popularidad, se enfoca en un tema: la inseguridad (algo común al parecer en muchas derechas del mundo). Y en Francia como en México, enfrenta el problema de la inseguridad en las consecuencias, no en las causas. Sarkozy parece haber llegado al poder única y exclusivamente para tener el poder. Le encantan las cámaras de televisión, la vida “bling-bling” (casado con una cantante pop) y no se empacha en mentir o contradecirse para ganarse al público que tiene enfrente. Su fuerte es el manejo de los medios de comunicación, cosa que hace con mano de hierro: la auto-censura en Francia vive una época de oro, nadie quiere perder el apoyo del nuevo Napoleoncito.

El problema para Sarkozy es su baja popularidad a dos años del fin de su mandato, su reelección está en juego. Tras un sinnúmero de escándalos de corrupción y conflictos de interés de sus ministros, el caso Cassez viene a darle un poco de oxigeno. Del mismo modo que Calderón, Sarkozy juega con el nacionalismo francés y exige “justicia” en el extranjero, a sabiendas que hay una huelga de juristas en Francia por la falta de recursos en la impartición de justicia de su propio país. Al final, Sarkozy se sube al caballo del populismo para ganar puntitos en las encuestas. Si se interesara verdaderamente en la impartición de justicia en general, empezaría por limpiar su casa que tanta falta le hace y no haría tan mediático el caso Cassez, pero bueno, al fin de cuentas Sarkozy no tiene nada que perder en este asunto y muchos puntitos en encuestas que ganar.

Ambos presidentes saben que las relaciones entre México y Francia son más que nada diplomáticas y culturales. Francia no tiene el peso de Estados Unidos en la balanza comercial de México, en ese país México es un país exótico tercermundista que es ubicado por la mayoría de sus habitantes en América del Sur. Es una pena que hayan usado el caso Cassez para acarrear agua a su molino, porque la única que sale perdiendo en esta historia es Cassez misma. Lo que hemos podido constatar es que Calderón y Sarkozy comparten muchas cosas, principalmente la estatura física y política…

Enlace: http://www.sisepudo.com.mx/

Cortesía de Tzikin

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
116 Comentarios en “Duelo de demagogias”