El día de hoy caminando por ciudad de Pachuca, Hidalgo, me tope con una maravilla en la ingeniería hidalgense, como se nos fue el presupuesto y no hay para reductores de velocidad alguien tuvo la brillante idea de poner un mecate para solventar dicha carencia.

¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de MALT





