2011

Las malas “traducciones”

Yo se que el idioma japones es uno de los mas difíciles de aprender y por eso me quedo una duda si en realidad lo que están haciendo los “periodistas” mexicanos en Japón es del todo ético o solo quieren la nota amarillista. No solo yo tuve dicha duda, una persona en Japón se dio a la tarea de ver las entrevistas que estas personas hacían en la cual al momento de traducir les ponían palabras en la boca de las cuales ellos ni siquiera decían eso. Yo se que lo que esta pasando en Japón es lamentable pero no es para que lo quieran ver como si fuera el fin del mundo haciendo creer a los que están viendo las noticias que Japón ya no tiene remedio o no se que quieren dar a entender.

Es algo que a mi si me hizo decir hazme el recontrachingadisimo favor manipular la entrevista y mas querernos ver la cara de pend…. que por un rato me la vieron pero no me quede con la duda y me puse a revisar un blog de Manuel Medina González, un mexicano que esta en Japón donde explica un poco de la situación que el por el momento esta viviendo y hace mención a esto que les comento de la entrevista manipulada y pues gracias a el salí de mi duda, igual y alguien mas sabe japones entre el publico y puede corroborar lo que el dice en su blog.

De hecho hay otros blogs que comentan de los mismo y pues seria de mucha ayuda saber el tipo de medios de información que tenemos y que desgraciadamente nos merecemos.

Saludos banda y adjunto el enlace del blog antes mencionado: http://manuel.midoriparadise.com/

Aquí en Kyushu la situación es tranquila. Si bien se siente la consternación de la gente por lo que ha pasado en el área de Tohoku, las cosas acá distan mucho de ser como la han estado reportando los medios internacionales.

El día de la catástrofe, hablé por teléfono con mi mamá y le dije que el área afectada estaba lejos de aquí, y que ni el temblor se había sentido por acá; eso la tranquilizó. Después del terremoto y la tsunami, comenzó el problema de la planta nuclear 1 de Fukushima… pero el circo de los medios se desató desde el principio.

El mismo viernes, recibí muchas propuestas de entrevista de diferentes países. Cierto: me di a la tarea de traducir de japonés a español lo que veía en las noticias, con el afán de que a alguien le fuera útil tener información de primera mano en nuestra lengua, y tal vez por ese mismo “instinto”, fue que acepté algunas. La primera fue de Chile, obviamente sin conocer ni al reportero ni a la cadena de televisión. Antes de recibir la llamada, hice el hincapié (por Skype) de que yo no estaba en el área afectada, que no se había sentido el temblor por acá, y que no sabía si era útil lo que yo tenía que decir. Pero les valió. Entré al aire, y comenzaron las preguntas: ¿cómo lo viviste? ¿cómo lo sentiste? Al responder, del otro lado se escuchaba otra voz, posiblemente la del productor, quejándose de lo que decía, y preguntando y cerciorándose de que en realidad estuviera en Japón. Como no les di lo que querían, me pidieron algún contacto que sí lo hubiera vivido. Yo, en mi inocencia, hablé con otra mexicana en Japón que sí le toco el temblor, y ella accedió a darles la entrevista. Hasta ahí todo bien.

Después, propuestas de W Radio de la ciudad de México, Telemundo y Univisión en Estados Unidos. Y todo fue lo mismo: querían que les dijera mi experiencia. Y en todos los casos la respuesta fue la misma después de que les decía “yo no vivo cerca. Aquí no se sintió el temblor. Aquí no llegó el tsunami”: “Ah… y… ¿no nos podrías pasar el contacto de algún amigo que sí lo haya vivido?”. Fue después de esto que me di cuenta de lo que muchos ya lo habían hecho: la prensa quería vender amarillismo.

En resumen: los medios prácticamente dicen que Japón está en estado de GAME OVER. Muestran mayormente imágenes de la catástrofe, y pocas (o nulas) notas sobre cómo continua la vida cotidiana lejos del área afectada. Algunos incluso le ponen música trágica a los videos del tsunami, como para que duela más. ¿Y la cereza del pastel? Traducciones malísimas, 100% amarillistas, de lo que los japoneses le dicen a los reporteros. No la creía tan mala, ni que tuviera dolo, hasta que vi la siguente nota:

http://www.aztecanoticias.com.mx/capitulos/internacional/40926/tsunami-devasto-pueblo-turistico-en-japon

¿A qué me refiero con malas, o mejor dicho “dolosas” traducciones?:

El primer japonés que sale en el video dice 「顔を止めて下さい」(kao o yamete kudasai), que podemos traducir como “No me tome la cara, por favor”. ¿Traducción de TV Azteca? “Esto es lo único que quedó de mi casa”.

Otro hombre dice 「漁協ってあったんですけれども、水門の近くに」(gyokyou tte atta n desu keredomo, suimon no chikaku ni). Esta es una traducción difícil porque 漁協 es la forma corta de 「漁業協同組合」(gyogyou kyoudou kumiai), que es un como una asociación cooperativa de pesqueros, y el hombre se refiere al edificio de esa asociación y a su localización “suimon no chikaku ni”, es decir “cerca de la compuerta” (una compuerta que permite o impide el paso del agua. En inglés “floodgate”).

Entonces, traduciendo esto más o menos quedaría: “El edificio de la asociación local de pesqueros estaba cerca de la compuerta”. ¿Traducción de TV Azteca?
“Algunos tuvimos la fortuna de ver al mar acercándose, pero otros no, y no pudieron salir”.
Y claro, la cara de asombro del reportero para darle más énfasis.

La mujer de anteojos dice: 「ここは、毎年訓練があるんです」(koko wa maitoshi kunren ga aru n desu), que podemos traducir fácilmente como “Aquí se hacen simulacros cada año”. ¿Traducción de TV Azteca? “Nunca vamos a olvidar esto”.

“Ahora no sabemos qué vamos a hacer… sí, el mar nos dejó sin nada”.

Una cosa es traducir mal porque se desconoce alguna palabra o porque algo de lo que se dice no tiene equivalente en el lenguaje destino. Pero lo anterior es una viva muestra de amarillismo y falta de profesionalismo, lo vean como lo vean. Estas traducciones hacen pensar que, al momento de editar la noticia dijeron
“ahí ponle algo que vaya acorde con la tragedia”. ¿Creen todavía que nos pueden dar atole con el dedo y ningún mexicano entiende japonés?

Un reportero de TV Azteca, que por cierto me sigue en Twitter, salió a la luz, y dijo que “podía canalizar el asunto”. Comencé a señalar los errores en la nota. Me pidió disculpas a nombre de sus compañeros, pero le respondí que él no tenía por qué disculparse conmigo, sino que su empresa tenía que disculparse con el pueblo. ¿Por qué? Porque son profesionales, y la gente cree en ellos para informar de forma fidedigna lo que sucede. Como está la situación en Japón actualmente, unos “pequeños errores” de esa talla hacen que las familias de los mexicanos que estamos en Japón se preocupen, se angustien todavía mucho más de lo que ya están. En pocas palabras: y el susto, ¿quién se los quita?

….

¡Hazme el chingado favor!

Enlace: http://manuel.midoriparadise.com/

Cortesía de Kohler

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