2011

El mercadito amarillo del morbo

¿Usted forma parte del comercio de desgracias ajenas?

Si respondió que no, empezamos bien.

Permítame contar una historia que me hizo decir ¡Hazme el chingado favor! y luego por favor vuelva a responder la misma pregunta, y si puede, espero con la misma respuesta.

Hace unos días un amigo mío tuvo un accidente casero en su cochera, aún a la fecha está luchando por sanar y su cuerpo se recupera a un ritmo desesperantemente lento, inmediatamente su esposa hizo lo que tenía que hacer: llamar a emergencias, sin embargo no esperaba que junto con la ambulancia llegarían hordas de patrullas, de reporteros, fotografos y demás.

Supusimos que los paraméndigos serían los primeros en tomar acción ahí, pero no fue así, ¡fueron los policías! al mismo tiempo los reporteros se repartían su labor, mientras unos asaltaban a la familia con preguntas otros tomaban fotografías al pobre infortunado que había caído.

Las primeras preguntas son un tanto obvias ¿qué pasó aquí? ¿que estaba haciendo el señor? etc. luego comienzan a tomar un cariz un tanto extraño: ¿toma alcohol? ¿Fuma? ¿Tiene problemas en el trabajo?

¿qué importa si fuma o tiene problemas? la señora responde lo mejor que puede, luego se dará cuenta que si su marido se toma una cerveza los fines de semana no es razón suficiente para responder que “sí toma”, que aún cuando todos tenemos problemas no debería contestar “sí tenía algunos problemas” se daría cuenta que fue un error.

El circo continúa, hacen preguntas incluso a gente que va pasando, no son vecinos ni viven por ahí… ¿qué dato podrán aportar? Finalmente vamos todos al hospital, hay cosas más importantes que hacer que pensar en lo que saldrá en el periódico.

Al rato, el periodicazo. Según el periódico:
– El señor era alcoholico y estaba borracho
– A decir de los testigos “seguido se oían gritos en esa casa” de lo que se deduce que además de borracho era golpeador.
– Tenía problemas y ya había intentado suicidarse anteriormente

¡Hazme el chingado favor! ¿De dónde cabrones sacan tanta pendejada?

Todas esas falacias se aderezan además con fotos grotescas que muestran al pobre hombre en los peores momentos de su vida, sangrando, golpeado y amoratado.

¿Cómo es que legamos a permitir que los medios “informativos” nos hagan esto?

Desde luego que si se apegaran a la verdad no habría nada “entretenido” que informar, un hombre de familia común con un trabajo común sufre un accidente casero y va a un hospital, todo tiene una explicación simple y lógica, el hombre tenía ciertos problemas (quién no) y hasta los gritos de los niños tienen explicación (pongan niños a jugar y cuenten cuánto tiempo lo hacen en absoluto silencio) pero repito: eso no sería interesante.

Lo importante es vender.

Originalmente su labor era informar, ¿pero qué es lo que ahora informan? en estos días los interesados tienen medios para localizar rápidamente a familiares y amigos e informarles lo ocurrido, en qué hospital está, en qué condiciones se encuentra, etc.

¿Qué tiene que andarse enterando la ciudad entera de la desgracia de una persona si el 99% de esa misma ciudad no lo conoce?

Nomás es comprar el periódico y escuchar noticias en la radio y se da uno cuenta del mercado que se ha vuelto el medio informativo, hablan de balaceras, violaciones, choques, accidentes y demás con lujo de detalles (muchos de los cuales la gente no va a corroborar) a qué hospital fueron trasladados etc. Ha ocurrido que en intentos frustrados de asesinato los criminales acaban rematándolos en el hospital, ¿y cómo se enteraron? ¡por los medios!

Entonces pregunto:

¿Al común de la gente le interesa saber que pasó, en qué hospital están?
¿Al común de la gente le es útil saber si fue una caída, si alguien tiene 36 balazos o 9 puñaladas?
¿porqué mucha gente nunca buscó fotos de estas personas en salud y sin embargo querrían verlos en fotos golpeados, heridos, mutilados o muertos?
¿Es normal que hayamos llegado a esto?

Cuando vamos por la calle y vemos un accidente la reacción de la mayoría es inevitable, hasta el cuello estiran para ver qué pasó, algunos de plano se detienen para ver, otros siguen su camino pero al rato compran el periódico para saber qué pasó y tener de qué hablar, no importa quién sea la víctima, lo importante es “estar enterado”.

Pues esta conducta tiene un nombre: MORBO

Es la conducta que explotan las publicaciones policiacas, al mismo tiempo que la fomentan.

Yo quisiera que nadie tuviera que pasar por el dolor de ver en el periódico a un familiar o un amigo siendo expuesto en desgracia y difamado pero la verdad es que de mientras la gente los siga comprando, seguirán existiendo.

Y si tú eres de los que andan “averiguando que pasó” al ver un accidente, si gustas de las publicaciones o secciones policiacas, es más, si tienes curiosidad de preguntarme cómo ocurrió el accidente mejor aplaca tu curiosidad pues estás colaborando con este problema.

Termino preguntando nuevamente: ¿usted forma parte del comercio de desgracias ajenas?

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de chivo_berrinches

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