2011

El estado fascista al que nadie se opone

Sólo quiero dejarles este artículo de La Jornada sobre la ley que está por aprobarse, una ley que basicamente daría soporte legal a la suspensión de derechos y garantías que ya se ejerce en algunas zonas del país, y que haría imposible todo movimiento legítimo de protesta ciudadana.

Notemos la indiferencia con que la clase política ha tomado este tema. La solución ya no está en ellos, la solución está en nosotros. Necesitamos una resistencia real, no sólo una resistencia por twitter, que es ofenderse mucho, bromear un poco y no hacer nada.

Hay que informarse, salir a las calles y defender a toda costa nuestros derechos.

“Hay la pretensión, en la Cámara de Diputados, de aprobar en comisiones el próximo lunes el proyecto de dictamen de reformas a la Ley de Seguridad Nacional que otorga al Presidente amplias facultades discrecionales para enfrentar, mediante las fuerzas armadas y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), y por medio de la represión, el espionaje a los ciudadanos e interrogatorios a civiles, “estados de conflictos o alteraciones diversas de mayor peligro” para la seguridad interior.

El documento contiene puntos tan anticonstitucionales, autoritarios y peligrosos como el facultar al jefe del Ejecutivo federal para que use a las fuerzas armadas contra “movimientos o conflictos de carácter político, electoral, de índole social o del trabajo, cuando se considere que constituyan un desafío o una amenaza a la seguridad interior”; el dar a soldados, marinos y agentes del Cisen atribuciones para intervenir comunicaciones telefónicas e integrar expedientes confidenciales, incluso de carácter político; el facultar a las fuerzas armadas la atribución de restringir la circulación de mercancías y vehículos, así como revisar las pertenencias de particulares en las calles; requerir información a los civiles, “con cualquier herramienta que resulte necesaria”, y el permitir a los efectivos de la Marina, del Ejército y del Cisen contar con informantes anónimos y que, en sus tareas de inteligencia y contrainteligencia, hagan uso “de cualquier método de recolección de información”.

La iniciativa se fundamenta en consideraciones absurdas y tramposas que pretenden dar la vuelta a mandatos constitucionales inequívocos, como la afirmación de que “en todo lugar y momento, la paz (en contraposición a la guerra) es relativa”, y la pretensión de que la fuerza armada debe participar, “como coordinadora de acciones para enfrentar un desafío o una amenaza que, sin llegar al extremo de la restricción o suspensión de derechos humanos y sus garantías, requiere atención inmediata y eficaz que los cuerpos policiacos preventivos y las autoridades civiles no están capacitados para proporcionar”.

En suma, se pretende dar cobertura legal a la supensión de facto de las garantías individuales que ya prevalece en extensas regiones del país, pero sin asumir los costos políticos derivados de una declaración formal de estado de excepción. Semejante posibilidad haría imposible una defensa efectiva de los derechos humanos de la población; daría impunidad total a los empleados públicos que los violan; crearía las condiciones para la criminalización generalizada de las oposiciones políticas, los movimientos sociales y las protestas laborales, y daría fundamento legal a la persecución y represión de inconformidades poselectorales. Es por demás significativo y ominoso que se pretenda imponer tales normativas en vísperas de los procesos comiciales federales previstos para el año entrante.

Finalmente, sería doblemente trágico que, tras la pérdida de la seguridad pública provocada por los malos resultados de la estrategia gubernamental contra la delincuencia organizada, la ciudadanía tuviera que enfrentar una grave e injustificable afectación a sus libertades y garantías individuales, como consecuencia de una reforma legal de dudosa utilidad para enfrentar a la delincuencia, pero de consecuencias inevitablemente desastrosas para los derechos humanos, para la libertad y para las perspectivas de la democracia en el país.”

Les dejo un enlace para que bajen el proyecto de ley. Las acciones ya se están tomando. Corran la voz, la protesta será este Martes 26 de Abril a las 11AM en la Cámara de Diputados, en la calle de Zapata.

Necesitamos indignación, difusión, sí, pero también una resistencia real. Aquí puedes revisar el Proyecto de Decreto que reforma la Ley de Seguridad Nacional: http://tinyurl.com/3mjtgqn

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de JL

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