2011

Usos y Costumbres

“¿Sabe lo que es un secuestro? ….. Es la privación ilegal de la libertad… usted no está secuestrada eh!! Se puede ir cuando quiera pero no se quiere bajar”

Eso fue lo que me dijo un pinche comandante de la policía municipal de Ixmiquipan, Hidalgo y como chingados quería que me bajara (nos bajáramos, los 11 pasajeros, el chofer y yo) si dos horas antes un carro Topaz sin placas y una camioneta Blazer roja le habían cerrado el paso al autobús en el que viajábamos con rumbo a Zimapán, Hidalgo.

Nos detuvieron a la altura de un poblado conocido como “la aduana” después de que el Topaz nos persiguiera y sus tripulantes (unos auténticos cholos mamones) nos arrojaran una lata de cerveza que terminó escurriendo por los cabellos de mi tía que viajaba al lado mío.

El motivo era que el chofer había bajado a una señora en un lugar donde los autobuses de esa compañía tienen prohibido bajar o levantar pasaje… ¿por qué? Pues porque la asociación de las combis de ese lugar no quiere perder pasaje y hacen esos acuerdos para tener clientes. Pero como nos dijeron los cholitos que nos detuvieron cual autoridad federal “le vamos a partir la madre al chofer, él sabe bien que no debe hacer paradas en este lugar”. Al parecer la violación de dichos acuerdos entre autobuses y combis es una madriza bien acomodada.

Como los que viajábamos en el autobús éramos en su mayoría típicos estudiantes jodidos, no teníamos crédito suficiente para una pinche llamada a la policía, digo teníamos la pendeja ilusión de que llegarían los polis y quitarían los carros que nos cerraban el camino y de paso le echarían aire a las llantas que nos habían desinflado y así seguiríamos felices hasta nuestro destino….. aja!!!

Pues los primeros en llegar no fueron los polis … si no el mismísimo presidente de la asociación de combis que nos pidió que bajáramos del autobús (nos habíamos encerrado por seguridad, los cholos estaban furiosos), que la bronca no era con el pasaje, es más nos daban el servicio de transporte gratuito hasta Zimapan, el pedo era con el chofer y que le iban a dar unos “cocos” “pa que aprenda” ….. HAZME EL CHINGADO FAVOR! Como nos íbamos a bajar e irnos muy campantemente y dejar al pobre chofer, pues a estas alturas la empresa para la que trabaja ya lo había dejado morir solo
y permitir que lo lincharan.

Como pueblo chico = chisme grande ya estábamos rodeados por un buen de weyes dispuestos a darle una calentadita al chofer. Nos tomaban fotos y video desde su celular, supongo para documentar la hazaña o subirlo a Youtube , que se yo.

Los pasajeros estábamos en la postura de que no nos íbamos a bajar hasta que trajeran otro autobús y el chofer se fuera con nosotros. Cuando llegaron los polis (municipales) nos echaban la culpa de todo este desmadre a los pasajeros, que por que no nos queríamos bajar y obstruíamos el paso de la carretera. Otra vez… HAZME EL CHINGADO FAVOR!! ¿Quién se atravesó primero? ¿Quién le quito el aire a las llantas de nuestro autobús?

Casi tres horas después de permanecer en el autobús la gente que se había reunido en torno a nosotros comenzó a cansarse de vernos ahí dentro y hasta nos dijeron con una sonrisita en la geta “ya bájense!! … ya ni le vamos a pegar al chofer” …. “pus ahora se chingan no nos bajamos hasta que nos traigan otro autobús, porque en combi ni madres que nos vamos”.

Al poco rato llego un autobús (creo que lo pagó la asociación de combis porque no nos cobraron y era de una compañía diferente a la del 1° autobús). Total que le dijimos al chofer que se llevara el dinero y las llaves y por fin pudimos salir de ese lugar.

Escribo este hecho que sucedió hace aproximadamente hace un año porque estoy hasta la madre de que en lugares como el Valle del Mezquital y muchos otros en todo el país la gente se escude en el pretexto de que son “usos y costumbres” y se chinguen a quien les conviene. Alegan que son indígenas y que “pobrecitos hay que echarles la mano por que están jodidos”

Jodidos estamos los que si trabajamos y no vivimos a expensas del gobierno, los que con todo y que somos indios nos vamos a estudiar y le chingamos del diario y que además estamos muy orgullosos de nuestras raíces.

El gobierno les otorga créditos de pro-campo y pro-la chingada para que trabajen y ¿qué hacen? Se lo gastan en pulque, chelas, ostentosos celulares con cámara y cosas por el estilo, si trabajaran, el campo no estaría tan abandonado y los que se van buscando el “american dream” son deportados después de haber pasado una temporada en cárceles gringas y regresan al país todos unos criminales en potencia, dedicados a armar estos desmadres muy alejados de la imagen y costumbres del indígena mexicano.

Que lamentable que las tradiciones y costumbres se tuerzan de esta manera, que triste que en México nos gobierne la famosa ley de Herodes, o nos chingan o nos joden.

Imagen via: http://www.fotolog.com/mexican_styles/79299734

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Guadalupe Castillo

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
176 Comentarios en “Usos y Costumbres”