La mañana es fría. El lecho tibio y cómodo.
Me acercas el recipiente con el contenido vaporizando un aroma exquisito, rico. Agudizó el olfato, lo tomo entre mis manos, siento su calidez. Derrama unas gotas, resbalan, se impregnan en mis dedos, siento su tibieza. Vasija quemante que llevo a mis labios, se aferran a la orilla, liquido que llega a mi lengua. Degusto. Leve sabor fuerte, un tanto amargo, dulce también.
Depósito de placer, suave. Contenido que despierta.
