2011

Hablando de justicia, templarios y soluciones

Me animo a mandar esta aportación después de las mentadas de la primera (El trasero más rápido de México) pero esta vez con algo más serio y ortografía algo revisada (no prometo nada). Primeramente debo comentar que laboro como investigador de crédito, así que cuando alguien pide un préstamo me toca ir a visitar al socio para evaluar su modo de vida (que no se nos pele con la lana) y determinar si es viable.

El caso es que me toco visitar a un amable señor en la población de Tzintzio, Michoacán, como a 20 minutos de Morelia donde tienen su casa (nomas avisen antes si piensan venir).

Un señor muy amable de 53 años pero con la jovialidad que les falta a muchos jóvenes de la actual generación, ingeniero agrónomo pero que toda su vida ha residido en la población, una persona amable y culta, con el clásico acento campirano que a muchos les despierta una despectiva actitud, pero que en todo caso convivo mucho con estas personas y créanme, que personas tan nobles he llegado a conocer, y la mayoría “de rancho” cuando en la ciudad es otra cosa que deja mucho que desear.

El caso es que fuimos a ver sus tierras y le hacia las preguntas que me requiere el formato de la investigación, pero a esta persona se le notaba la alegría de trabajar en el campo, me decía con una alegría –mire nomas, esta planta de chile es una chulada, plantita noble que nomás dándole trabajo de nuestra parte ella hace el resto y prende, dado fruto hasta por 6 meses de producción continua-; debo mencionar que estaban sembrando en el cerro, hecho en su mayoría de piedra, pero con un proyecto que este gran señor diseño, para poder sembrar en lugares tan complicados como ese entorno, y con un proyecto tan impresionante que me dejo asombrado el ingenio de esta persona.

El caso es que faltaba aun una hectárea de cerro por arar al cual no se podía hacer con tractor, ya que aparte del acceso sumamente difícil, prácticamente no hacía nada el tractor ya que la piedra es demasiado dura, pero aun así el señor me comenta,- no se preocupe joven aquí mis cinco muchachos se la van a aventar a mano con puro azadón, al cavo muchachos bien trabajadores si quedan y aquí los tengo creo- en eso uno de los jóvenes que estaban instalando un acolchado, se acerca y le dice:
don, acuérdese que nada más somos cuatro- extrañado veo como se pone serio, y me comentó –pues mire joven, tenía a otro muchacho, bien trabajador, pero se acuerda de los 21 que aparecieron muertos haya en Morelia, pues a mí muchacho me lo mataron y estaba entre ellos; lo peor de todo es que mi muchacho ni tiempo tenia de andar en esas chingaderas, si se la pasaba trabajando conmigo todo el día, y ya por la tardecilla, hasta lo a acompañaba porque llevaba a cuidar a unas vaquitas que tenía, y a cuidar a su familia, ahora ya dejaron si padre a 3 niñas y una mujer que nomás les callo la desgracia

Solo pude decirle que lamentaba escuchar la noticia y preferí guardar silencio, pero me siguió comentando –mire joven, este muchacho una vez iba a comprar tortillas y vio cuando se levantaron a un carnicero, pero pues el no dijo nada, aun así me lo mataron, y tan trabajador que era, nomás tengo el puro coraje joven, por que bien podría llevarme a unos cabrones del otro pueblo, que ya saben quiénes fueron, pero pues que ganamos joven, al final también me cargan a mí y a mis muchachos que no la deben, y pues nada se arreglaría, así que solo podemos quedarnos con la perdida, y esperar no estar cuando esos weyes hagan sus chingaderas, porque ahora por ir a comprar tortillas te matan.-

Continuamos caminando por la parcela, levante los datos y me retiré del lugar, no sin antes este señor me ofreciera llevarme unas plantitas de chile para que las plantara en mi casa, y me ofreciera quedarme a comer que ya era hora y se iba a comer con sus trabajadores en su casa como cada tarde; desafortunadamente por mi trabajo no puedo aceptarlo ya que se tomaría como soborno, así que tuve que rechazar la invitación, con la seguridad de que hubiera sido agradable, y me retire del lugar reflexionando en las palabras de este señor.

Lo irónico de esto es que en la calle y demás lugares se escuchaban comentarios a causa de esta noticia de los 21 ejecutados, que dejaron un narcomensaje estos pendejetes de los Templarios, que los ejecutados eran asaltantes, extorsionadores, violadores y secuestradores, que hacían justicia limpiando a Michoacán, y la gente diciendo “pues mientras sea pura lacra está bien” que eso se lo digan a la familia de este joven, que por estar en el lugar incorrecto fue asesinado y tachado de lacra.

Aquí me pongo a pensar, ya que prácticamente nos hemos acostumbrado a vivir en esta situación, porque una parcha por la paz no salvo a este joven, una ley no evito la muerte de un trabajador honesto, y tanta queja y propuesta no cambio nada; pero ¿qué queremos cambiar?

Si lo pensamos fríamente no tenemos a un dictador como en Egipto, libia etc, para unirnos y derrocarlo por Faceboock, no tenemos opresión directa a nuestros derechos como en otros países, para hacer una guerrilla y sacar al mal gobierno, hasta cierto punto tenemos más libertad que en la mayoría de los países por la bendita corrupción.

Entonces ¿cuál es nuestro enemigo? Queremos unirnos para arreglar el país, pero ¿unirnos contra qué?, ¿contra lo que nos hemos acostumbrado a vivir y que prácticamente forma nuestra cultura?; solo imagínense y estoy casi seguro que en los comentarios no saldremos de acuerdo.

¿Estarían dispuestos a vivir en un país donde la mordida está penada para ambas partes?

¿Tener que obedecer los lineamientos de transito al pie de la letra o de lo contrario enfrentar una sanción acorde a nuestra falta?

¿Estarían dispuestos a dejar la libertad que hasta cierto punto nos permitimos a torcer nuestras leyes para nuestro beneficio?

¿Estarían dispuestos a apoyar a un gobernante que realmente haga las cosas correctas por el país, aunque esto signifique apegarnos a lineamientos que nos limiten?

Espero aporten buenas ideas, y esta vez definamos bien lo que queremos hacer, no solo pedir paz gritándole a mi vecino a media calle, y mejor empecemos por ver lo que se debe corregir, porque soy de la opinión de que este país no se ha ido al caño, por los mexicanos honestos y honrados que sostienen a este país y a las lacras sobre sus hombros.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Mr Murder

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83 Comentarios en “Hablando de justicia, templarios y soluciones”