2011

¿Oportunidades?

Querida banda de HECF quiero aprovechar este medio para poder expresarles la frustrante situación por la que estoy atravesando. Recién acabo de terminar la prepa y ustedes saben, las emociones que te embargan en ese tiempo. Alegría, tristeza, nostalgia… cierras un ciclo y comienzas uno nuevo. Tengo cierto miedo con lo que pueda esperar en el futuro pero a la vez estoy entusiasmada por lo que vendrá después. Ni bien terminas tus exámenes finales y aparecen las diferentes universidades ofreciéndote la mejor oferta.

Me decidí por obtener mi ficha en la Universidad Veracruzana. Es de prestigio, queda cerca de mi casa, es económica y tiene la carrera que me conviene más (ya no es tanto que me guste) Todo el tramite era por internet. Después de pedir la solicitud tenias 5 días hábiles para conseguir los 570 pesos requeridos para obtener tu ficha ¿Cómo los consigues? Es tu pedo. Pero si no pagas antes de ese día pierdes tu lugar y no puedes solicitar uno nuevo.

En fin, lo conseguí, mi padre tuvo que pedirlo prestado a quien sabe quien, afortunadamente aun no me preocupo por eso. Realice los tramites y me dieron cerca de 20 días para prepararme para el gran examen. Mi madre sugirió sacar fichas por otros lugares “¿qué tal si no quedas ahí? ¿Qué vas a hacer un año metida en la casa?” Tenía razón, así que fui a pedir informes a otra universidad que queda cerca de mi casa. La ficha costaba 850 pesos, además de fotos y otras cosas que juntaban unos 900 pesos. No tenía el dinero así que confiando en cualquier deidad divina me aventure a esa sola universidad.

Llego la hora del examen y tuve que viajar a otra ciudad porque ahí me había tocado. Nomas por sus puros huevos. ¿Pero con quien discutías? Todo era por internet. Además nadie decía nada. Algunos compañeros tuvieron que viajar todavía más lejos de aquí ¿Quién pagaría su transporte? Nadie pensó en eso. El caso es que hice el examen y me sentía confiada. Me resulto fácil y lo termine justo en las dos horas que tenias para responderlo

Llego el día de entrega de resultados y descubrí que no había sido aceptada. No solo fue la tristeza, la impotencia, fue más el enojo que sentía lo que me hizo llorar. Había obtenido el lugar 61 y la carrera que elegí (ingeniería petrolera) escogieron solo 35 entre 250 aspirantes. Lo cual me pareció increíblemente injusto. Y no era la única carrera en esa situación. La de medicina tenía más de 850 aspirantes quedando solo 50 de ellos, ¡hazme el chingado favor! Pero nadie dice nada, nadie protesta, nadie discute, nadie se queja. Todos están de acuerdo.

¿Dónde quedo yo? ¿Dónde queda el estudiante con ganas de superarse? ¿Que no se supone que lo que buscamos es progresar? Entonces, ¿por qué no ayudar a los estudiantes universitarios? ¿Por qué conformarse con tan poco? Más de la mitad de aspirantes no fueron aceptados en esa universidad. Miles de pesos se van quien sabe a qué bolsillos. Y el pueblo sigue sin decir nada. No quise rendirme y busque por otros lados. Escuelas privadas. Pero sus colegiaturas son tan altas que si me inscribo, mi familia y yo tendríamos que escoger entre comer o que vaya a la escuela.

Y esta es mi vida, esto es a lo que me enfrento a los 17 años. Tendré que esperar hasta el año siguiente para intentarlo de nuevo y con suerte quedar ¿y si no? Qué remedio, ponerse a trabajar y a ver de a como me va ¿pero qué hacerle? Vivo en un país conformista, donde nadie dice nada. Donde todo lo dejan a la suerte y a lo que Dios quiera. Nadie lucha contra la injusticia, por sus ideales. El egoísmo está presente por todos lados. Y a mí y a muchos más solo nos queda esperar.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Marely

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
518 Comentarios en “¿Oportunidades?”