2011

La política, esa perra traicionera…

Hasta hace poco más de un año nuestra familia, como la mayoría vivía muy bien y cuando digo vivía me refiero a sobrevivir porque sobrevivir en este país ya es vivir. Mi madre era una administradora en una empresa privada y yo trabajo y estudio también. Todo era perfecto, hasta que empezaron las campañas electorales.

En ese momento le ofrecieron a mi madre una candidatura para una diputación por el partido de los maestros (PANAL). Mi madre siempre le había sido fiel al PRI y lo pensó mucho, sobre todo por el hecho de “y si ganó, a cuanta gente podría ayudar…” Cabe mencionar que mi madre tiempo atrás fue trabajadora social, y gestionaba apoyos para comunidades, o para la gente que realmente lo necesitará. En el municipio le ovacionaban su desempeño, salía a las comunidades desde las 5am y regresaba a la casa a veces hasta las 9 pm, recibiendo un sueldo de $1,500 pesos quincenal trabajando de lunes a sábado, pero bueno lo comento nada más para que se den una idea de lo mucho que hacía y lo poco que recibía, volviendo a la historia, en fin, con la idea de apoyar al prójimo, mi madre acepta la candidatura que le ofrecieron.

Lo pensamos mucho ya que nuestro estado está controlado por el PRI y si no ganaba pues nos la íbamos a ver negras. La convencieron porque una cabecilla del PANAL fue su amiga desde de la infancia y la idea era tener un candidato del pueblo, que conociera, los problemas, las oportunidades y las carencias que tiene la gente común, y pues le ayudaba el hecho de que fue trabajadora social. Todo el mundo “estaba de su lado”, se lanzó al ruedo, empezaron las campañas, una candidata del pueblo, para el pueblo, y su eslogan “porque soy como tú, conozco tus necesidades…” Todo era excelente la gente la apoyaba, los eventos se llenaban, y si en la campaña, pudo ayudar a muchísima gente, medicinas, ayudas económicas, comidas, en fin, realmente hiso bastante y eso solo en la campaña…

El candidato del PRI en ningún lado lo querían, lo corrían a palos, piedras y machetes, inclusive una vez le apedrearon su vehículo para que se fuera de una colonia popular, mi madre fue a la misma colonia, y yo estuve con el temor que algo le pasara por que la colonia era conflictiva, pero gracias a Dios, la recibieron muy atentos… Y así proseguía todo, hasta que llego el día de la votación.

Mi madre, iba a ganar, pero la triste realidad, todo estaba comprado, al final perdió… se nos hiso muy raro ya que solo los maestros del partido hacían casi el total de votos que el candidato del PRI había obtenido. La sorpresa fue que cuando nos dijeron el total de votos no llego ni a los 600 votos y nos vamos enterando que los simpatizantes que iban a votar por mi madre antes de entrar a las casillas, eran amenazados por policías municipales, “o votas y no nos hacemos responsables de lo que te pase”. Y así casi en su mayoría fueron intimidados todos, inclusive me llamaron a mi celular diciéndome, que si yo votaba algo muy malo me podría pasar…

Para ya no hacer más largo el cuento, el PRI ganó, el candidato antes de ir a la diputación pidió una licencia y ahora es director de una dependencia de gobierno… Mi madre hasta la fecha está desempleada, y nadie le quiere dar empleo por haber participado contra el PRI.

Yo, desde aquel entonces, tuve que salirme de la escuela para tener un trabajo de medio tiempo y ayudar en la casa, ya casi a un año, estoy a punto de regresar a la universidad, ya presente mis exámenes de ingreso, ya tome los cursos, presente otra evaluación y ya pronto me inscribo. Pero lo estoy pensando también, ya que hasta el momento seguimos en las mismas y con mi trabajo apenas alcanza para sobrevivir. Estamos sumergidos en un mar de deudas y hay veces que por días, solo nos hacemos una comida o simplemente no hemos ni llegado a comer.

Y yo me cuestiono, si me inscribo para entrar a la universidad de que me sirve si después lo tendré que dejar nuevamente para buscar un trabajo de tiempo completo para seguir dando unos pesos en la casa. En fin aquí estoy redactando desde la recepción de mi trabajo, porque a pesar de tener un buen currículo como técnico de sistemas es lo único que pude encontrar.

Sigo pensando, valdrá la pena gastar casi 2 mil pesos de inscripción, si viendo como están las cosas… lo tendré que dejar, la verdad no quiero, mi sueño es terminar mi carrera, pero a que México lindo y jodido, no me quiero hacer falsas esperanzas…

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Un mexicano más

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