2011

¿Casarse o no Casarse? He ahí el dilema.

“Un papel firmado no hace la felicidad”. En esencia, parece que este argumento no admite prueba en contrario, sería hasta ridículo tratar de refutar lo que suena irrefutable. ¿Que podría uno debatir? Ni modo que diga “No ni madres, un papel firmado si da la felicidad”, etc. Suena ridículo tanto la premisa como la contestación. Obviamente si ahorita estoy triste y agarro un papel cualquiera y lo firmo, pues obviamente no me pondré feliz como por arte de magia. Bueno, pues en esencia este es el argumento principal de la gente que vive en unión libre (Concubinato) y que quiere vivir así, sin ataduras de ningún tipo, ya que “el amor no debe ser encadenado”.

Sin embargo, ese papel insignificante, odiado y repudiado por los defensores de la unión libre, que es un Acta de Matrimonio, lleva aparejada consigo una serie de derechos, beneficios y obligaciones entre las parejas para el caso de que alguno de los dos incumpla hasta con lo más elemental (como no darle Alimentos al cónyuge por ejemplo) porque en ocasiones el Amor se acaba. Lo anterior viene en referencia a una serie de casos que como Abogado he visto, principalmente en la mujer, en donde acuden buscando una solución a su problemática.

Para muestra bastan dos botones: Caso 1.- Llega la Señora X, solicitando apoyo legal porque su “marido” le fue infiel con su hermana, situación que le hace pedir el “divorcio” y por consecuencia, la repartición de los bienes, tal como lo comentó, – ¿En donde se casarón?- Le pregunté-, Este, bueno, nunca nos casamos, pero vivimos juntos 1 año y medio, y fui su novia desde hace como 5 años, los bienes están a su nombre y no tenemos hijos– Me contestó.

Le dije –A ver, tiene documentos que acrediten la unión libre, como alguna propiedad a su nombre, el recibo de teléfono, alguna cuenta bancaria, o algo parecido— No, todo está a nombre de su mamá, quién le dejo la casa, pero tengo testigos—Me dijo.

No tardé mucho tiempo en darle una respuesta a la Señora, la situación no requería de un análisis profundo y le dije: Mire Señora, le seré honesto (entiéndase como directo y ojete), es muy difícil que un Juez acepte legalmente una relación de Concubinato sin elementos de convicción contundentes, por ejemplo, que tengan hijos, alguna propiedad donde ambos aparezcan como dueños, hasta el recibo del teléfono y la luz a su nombre de hace más de 2 años, y aun así es muy difícil que resuelvan a favor— ¡Pero tengo testigos!— Ok, pero el señor también ofrecerá testigos, y será su palabra contra la de él, y obviamente negará todo, y al no aportarle al Juez elementos de convicción contundentes, es poco posible (léase imposible) que el Juez declare procedente la demanda.

Caso 2.- Llega otra Señora X a pedir apoyo – “Licenciado, fíjese que llevo separada de mi marido hace 10 años, me pegaba mucho y me fui de la casa, no sé si tenga algún derecho porque él ahora vive en unión libre con otra señora, porque hasta donde yo sé, por el transcurso del tiempo se decreta el divorcio, y la verdad necesito de una pensión alimenticia, ya que estoy sin trabajo y no me salen los gastos, no tengo dinero ni para comer”.

–¿ Tienen bienes, e hijos ?- Le pregunté — Sí, es vendedor en la Central de Abastos, tiene 1 bodega, la casa donde vivíamos y un camión de carga de verduras y no tenemos hijos–. No necesité meditarlo mucho, así que le dije : Mire Señora, por el transcurso del tiempo no se decreta el divorcio así como por “fecha de caducidad”, ni se anula, para la Ley, usted sigue legalmente casada, y por consecuencia, le toca la mitad de los bienes que sean propiedad del marido. Después de un juicio de 6 meses, se llegó a un arreglo conciliatorio, la Señora se quedó con la casa, y actualmente el marido, a regañadientes y refunfuñando, le pasa una buena pensión alimenticia mensual que le alcanza para sus gastos, y esa Señora actualmente tiene casa propia y una lana segura, sólo por firmar ese chingado papelito insignificante.

¿ A qué voy con todo esto ? Bueno, que ese “triste papelito, que no sirve para nada, que es una mentada de madre al amor”, se convierte entonces en un seguro de divorcio, en donde queda asegurado el futuro de la mujer, porque en la mucha o poca experiencia que llevó en esto, ha sido muy pero muy común ver a cabrones que cambian a sus concubinas por otras más jóvenes, y ¿Luego qué?, Pues nada, gracias por participar y la que sigue, y mientras ya perdieron el tiempo, se vuelve difícil conseguir chamba, y lo más irónico de todo es que, si tan solo hubieran firmado ese papelito insignificante, tendrían asegurado la mitad de los bienes, no importando que hubieran firmado por “bienes separados” y siendo realistas, es poco común que se decrete una demanda procedente por Concubinato.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de El iluminado

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