En un viaje con la familia a un balneario de Pachuca, me encontré con este anuncio de una “cheleria”, donde solo los depredadores mas audaces van por su michelada.


Cortesía de RICHAR DEL MAL

En un viaje con la familia a un balneario de Pachuca, me encontré con este anuncio de una “cheleria”, donde solo los depredadores mas audaces van por su michelada.


Cortesía de RICHAR DEL MAL
