2011

Visitando al Abuelo

Las visitas antes eran distintas, recuerdo el bullicio de la grabadora, con sus casetes de Ramón Ayala, Lorenzo de Monteclaro, El Charro Avitia, con esa de Maquina 501, el infaltable Vicente Fernández, y ¿se acuerda de mi favorita? Esa que cantaba de chiquillo y usté me hacía vivas, ahora no recuerdo el nombre pero creo que decía “te acuerdas vieja, que después que te encontré sin querer me delaté, y fui a dar al paredón, pero tu estabas alerta con tu rifle 30-30, luego hiciste que corriera toditito el pelotón”. Si, no era la canción de moda pero se me quedo tan grabada que la andaba cantado y mis amigos, ya sabe, ora si que ni la burla perdonaban.

Mire, anduve buscando en la computadora unas canciones, de esas que cuando las escucho me recuerdan esa niñez con usté, no se me quita la costumbre de decirle apá, ¿se acuerda cuando vivíamos en Zitacuaro? Bueno con esas canciones me acuerdo de esa época, me acuerdo que mi amá no confiaba nadita en usté, y recuerdo que nomás salía a algún lado y ahí me mandaba atrasito, me decía: “dile que quieres ir con él” y pos ahí iba yo a alcanzarlo, usté ya sabía que me mandaban a cuidarlo, también sabía que no rajaba. Siempre le he querido preguntar algo, una vez llegamos a una casa, estaba una señora de tez blanca, le daba pecho a un niño como de un año, y había otro de mi edad, lo saludo sonriente, nos presentó, salimos uste, el otro niño y yo a la tienda, usté compro carta blanca, y unos jugos para nosotros, nos dio dinero y nos dieron permiso de jugar afuera, todavía tengo la duda si era su prima o no, a estas alturas me parece una pregunta mas que inocente, pero que quiere que haga, nomás se queda la espinita. De la otras, esas si nunca dijo que eran sus primas.

Cambiando de tema, no se si ya se enteró, a mi amá le encontraron una bolita en el pecho izquierdo, no resulto tan bolita, se le extendió, ya tuvo su primera quimioterapia, chale apá, se siente tan gacho, antes de las quimioterapias le dije que tuviera confianza que todo iba a salir bien y que ella nos iba a durar mucho tiempo, ¿y sabe que me dijo? Que no, que ella ya se quería ir, ya le empiezan los achaques y así ni caso tiene, lo único que le pide a Dios es que no se la lleve de a poco, sino una muerte tranquila, viera que feo sentí, como se me atoraron las palabras, la verdad no creo que que se quiera ir para alcanzarlo. Me dice que usté nomás tuvo tres defectos, jugador, borracho y mujeriego, y yo pienso que al fin de cuentas solo eran tres.

Si, yo sé que a veces así se ponen, hijote si todavía me acuerdo las noches que pasamos en el hospital ¿se acuerda?, le digo algo, dolía intentar bromear viéndolo ahí, transfusión de sangre ahora, sueros luego, alimentos líquidos, pañales, catéteres en el pecho en los brazos, en las manos, si apá, dolía verlo así. A lo mejor eso es lo que no quiere mi amá, pero pues nomás de pensarlo se agolpan las palabras y se quedan aquí merito en la garganta, y quien tiznados esta preparado pa´eso, nadie, recordar el bullicio de la visita, llevar comida, dulces, hasta un tequila al Abuelo, y no venir aquí a platicarle estas cosas, trayendo unas flores que nomás van a adornar este pedazo de tierra onde hace algunos años venimos a echarte el ultimo puño de tierra.

He visto mejorada a mi amá, con una actitud bastante calmada, pero las quimioterapias, le dan nauseas, dolores en el cuerpo, más bien la veo resignada, con resplandores a ratos, pero si duele verla paseándose con pasos calmos, el vigor descansando, a veces me mira y me dices “parecidito a tu abuelo” se refiere a lo físico apá, que yo nomás le heredé lo borracho.

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