2011

Ciudad en decadencia

Saludos amigos de Hazme! Me animo a escribir a este blog que he llegado a considerar mi carne asada diaria con los amigos, al estar al pendiente todos los días de los artículos y comentarios de esta maravillosa pagina.

El motivo de mi escrito es de compartirles una situación que acaba de pasarme este jueves pasado en mi decadente ciudad de Monterrey.

El jueves pasado mi marido iba a pasar por mi y nuestro hijo de no mas de 3 semanas de nacido a casa de mi mama que por obvias razones de ser primeriza me esta ayudando a aprender a cuidar de nuestro hijo. Para no hacérselas muy cansada, mi marido ya se había tardado en llegar y no contestaba mis llamadas, como el nunca es así, supuse que había tenido un accidente, y desgraciadamente mi intuición no me fallaba.

Me contesto en una llamada que había tenido un pequeño choque y que había recibido un golpecito, que no me preocupara y me durmiera, que solo le estaban haciendo una revisión en el hospital de zona pero que al rato llegaba a la casa, obviamente no le crei nada por que escuchaba una ambulancia a lo lejos, así que, le encargue el niño a mi mama y me fui con mi papa al hospital de zona a comprobar que efectivamente estaba realmente herido, con un hombro dislocado, que casi no puede mover, puntadas en la cabeza y todo manchado de sangre, la camioneta perdida total, pero afortunadamente el estaba con vida, que al final de cuentas es lo que realmente importa.

Lo que me hizo exclamar HAZME EL CHINGADO FAVOR! Fue cuando el me empezó a narrar lo que recordaba del accidente. Había chocado con un camión ya que el pavimento estaba resbaladizo por la lluvia, al momento siguiente, tenia el brazo apoyado sobre los cristales rotos de la ventana de la camioneta y un sujeto, sin moral, sin corazón, sin vergüenza, le estaba robando el reloj, otro estaba en la parte de atrás de la camioneta y vio que estaba saqueando algunas cosas, no traía tampoco sus lentes que son también de deportista y necesita para ver, total, unos auténticos buitres!!! al verlo que despertó solo escucho que uno exclamo sorprendido: “¡A mira, estas vivo!” y se fueron huyendo con todo lo que alcanzaron a agarrar. Mi novio no se podía levantar, pero en ese momento llego la ambulancia a atenderlo y a llevarlo al hospital, después escuchaba el celular y fue hasta la quinta vez que sonó que pudo contestarme.

El dia de ayer que por fin pudimos ir al corralón a ver la camioneta no estaban ni las llaves, ni sus herramientas, ni sus lentes, ni algunas cosas mías ni del bebe, ni sus patines, absolutamente nada, el de las grúas nos dijo que no había nada en la camioneta cuando llego, mas que una corbata y su camiseta blanca, tal como mi novio recordaba, unos buitres habían ido a saquearlo creyéndolo muerto en el accidente, en lugar de ayudarlo, o no se, la verdad no puedo imaginarme lo que pasa por las mentes de estas personas en esos momentos.

Mi novio estará incapacitado por dos semanas, gracias al cielo que mis padres me ayudan a atenderlo a el y al bebe y a mi que tuve una cesárea hace tres semanas y los tres estamos bien dentro de lo que cabe, las cosas materiales se recuperan, pero la vida no, y lo que tampoco creemos poder recuperar es la esperanza de que esta ciudad sea la misma de antes, donde los regios nos echábamos la mano mutuamente, donde le daban el asiento a una mujer embarazada, donde podías sentarme afuera de tu casa en una mecedora sin escuchar balazos, donde no había muertos colgando de los puentes, donde todos los fines de semana los restaurantes y parques estaban llenos.

Ya para terminar, siempre usen el cinturón de seguridad, que fue lo que salvo la vida de mi novio.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Karla Rubi

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134 Comentarios en “Ciudad en decadencia”