2011

Corrí con suerte

El día sábado 10 de septiembre me levante temprano para llevar mi carro al taller para que estuviese listo para la tarde pues tenía una reunión y la nave andaba fallando.

Bien, esto fue en el centro de Chalco, Estado de México, estaba dándole las últimas instrucciones al mecánico cuando un carro tipo Stratus de color blanco se detuvo justo en la esquina del negocio… al principio no note nada raro pues creí que eran clientes.

Pero en cuestión de segundos 4 tipos se bajaron de madrazo yo estaba unos metros tras de él, apenas vi esta escena lo primero que pensé es que iban a balacearlo o algo así pues 2 de ellos sacaron las pistolas.

Los malandrines lo rodearon y yo ni tardo ni perezoso me escabullí bajita la mano hacia el otro lado de la avenida, pero el que venía manejando el carro lo noto y le aviso al otro wey, me gritaron 2 veces “párate ahí cabrón” pero yo corrí con todas mis fuerzas… cuando estaban a punto de alcanzarme me metí a un deportivo que gracias a Dios estaba abierto, seguí corriendo como alma que lleva el diablo y uno de esos cabrones se bajó a perseguirme para eso ya le había sacado una buena ventaja.

En el momento que corría iba pasando por mi mente la historia de mi vida y sabía que si me detenía , era hombre muerto, llegue a la barda del deportivo y sentía que era mi fin , pero por el otro lado había una malla la cual si pude brincarme.

El caso es que el deportivo colinda con un sembradío de maíz, me valió madres y me metí corriendo para esconderme entre toda la milpa, ahí me sentí seguro pues podía ver si aquel cabrón se brincaba la barda.

El caso es que me estuve ahí sentado con todo el miedo del mundo como una hora, hasta que me arme de valor y me asome, y al no ver nada raro decidí salir y asomarme por la malla… durante el tiempo que estuve ahí escondido se escucharon las patrullas y todo ese relajo.

Aun así estando ya dentro del deportivo no me animaba a ir a ver qué onda al taller, le pedí prestado su teléfono celular a un señor que andaba corriendo, le explique todo el relajo y accedió a prestármelo. Le hable al mecánico y me conto que esos cabrones iban por uno de sus chalanes, el cual según los mismos mafiosos les había robado un carro con todo y mercancía. Casualmente el chalan no había ido a trabajar desde hace un par de días según me comento el mecánico.

El caso de todo esto es que es indignante ver como esos cabrones, tipos que no darías un peso por ellos, se bajan con toda la impunidad del mundo y agandallan a cuanto wey se les cruce por enfrente y así como aparecen súbitamente de igual manera se van.

Yo pienso que si se hubiesen encontrado al chalan ahí mismo se lo echan o mínimo lo suben para ir a matarlo por otro lado.

Gracias a dios yo estoy bien, al día de hoy me siguen doliendo las piernas porque me pegue la carrera de mi vida.

Moraleja, Mejor aquí corrió que aquí murió…

Cortesía de Tony

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