2011

De pistiolas en el bar a extorsiones telefónicas

Tres años tiene que leo este blog y es mi primer aportación hasta el momento y la verdad al pinche grano así como cuando se suben a asaltar a los micros, seré breve porque conociendo algunas personas que dejan comentarios a leguas se nota que les da hueva leer más allá del contenido de un pinche libro vaquero.

Vivo en el D.F. y la violencia que se vive en mi ciudad hasta el momento es tranquilo comparando con otros estados de México. Hace tres semanas llegué a la ciudad procedente de un viaje bien chingón, llegando se me ocurrió (la neta ya no estamos para esas pinches ocurrencias) ir con mis amigos a un table localizado en las inmediaciones del D.F. y el Estado de México (otra ponche entidad también bien apestosa) dado que al día siguiente me volvería ir de viaje.

Total que estábamos en el lugar que no están para saber pero estaba del asco cuando sin notarlo se introdujeron 5 personas cargando consigo armas, uno de ellos traía consigo un medallón de no sé que “corporación policial”. Yo no sé de armas pero alcance a ver una madre larga que me imagino era un cuerno de chivo y una pistola como las que salen en James Bond. Siempre he sido algo inocente así que pensé al principio que eran de juguete (que pensamiento más pendejo) pero luego me pregunto que que chingados tenía que hacer una pistola de juguete en manos de estos pendejos, ¡claro que la situación era real y me estaba pasando! Yotal que me comporté calmado ya que fue el consejo de mi amigo. Uno de los tipos que traía el cuerno de chivo comenzó a jugar con el arma mientras esperaba a no sé quién y no sé porque para que salieran, parece ser estaban esperando el pago de algo que se yo… al parecer a este tipo nuestra reacción le molesto ya que siquiera nos inmutamos al ver que habían entrado, ¿que quería que hiciéramos? ¿gritar como pendejos, que le preguntáramos la hora, que le preguntará si su cuerno de chivo disparaba agua? Obviamente como signo de su prepotencia por lo que comenzó a cortar cartucho a lo que nuevamente no tuvimos reacción alguna, tampoco podíamos salir ya que en la muerta se junto un grupo de personas del mismo equipo a bloquear la salida. Después de lo descrito salio un tipo con algo entre los brazos a lo que todos le siguieron dejando el lugar.

Ayer por la noche hablo con mi madre quien recibió una llamada donde le comentaron tenían a mi hermano secuestrado, pedían dinero para el rescate mientras de fondo se percibía la voz de un escuincle llorando y clamando por su vida, mi madre pregunto entonces que ropa llevaba el jijo de su amá a lo cual estos hijos de la chingada no supieron que responder sino colgando el teléfono, pinches extorsionadores.

Mi madre fue a buscar a mi hermano a su escuela donde lo encontró tomando clases y al comentar el suceso a la dirección le comentaron que es de lo más normal, que solo no hiciera caso pero eso sí, que denunciara.

A huevo que denuncio pero que es esa reverenda estupidez de “ah es de lo más normal” no mamen pinche situación de la chingada ahora resulta que el estilo de vida del mexicano es estar acostumbrado a casi ser asesinado en un puto table o a recibir la curiosa llamada de un pendejo diciendo que un miembro de tu familia está secuestrado ¡HAZME EL CHINGADO FAVOR! que bonita forma de vivir, y aclaro que vivo en la ciudad donde según las cosas están bien.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Hegemón

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