2011

Embarazo en México, la otra cara de la moneda

Asidua lectora y comentarista de este blog desde hace varios meses, como ya lo he expresado en varias ocasiones, soy médico y me encanta mi trabajo, q si bien tiene amargos momentos, también me ha dado muchas satisfacciones. Muchas veces, me ha hecho exclamar el ya clásico Hazme el chingado favor!!!  Y en esta ocasión quiero exponer a ustedes una de esas veces.
 
El día de ayer, tuvimos reunión en la Jurisdicción Sanitaria a la cual pertenezco, por una muerte materna ya que para el sector salud, la prioridad son las embarazadas, así como llegar a una conclusión del parto, sana, tanto para ella como para el bebé, por lo cual cuando esto ocurre es un bombazo! 

A cada uno de los asistentes nos dieron una copia del expediente clínico,  se trataba de una primigesta de 27 años de edad, la cual acudió puntual a sus 10 citas para control, sin embargo jamás, se realizó laboratoriales, ni un ultrasonido ya que según sus ideas ese aparato le hace daño al bebé, se le otorgaron 2 referencias a ginecología a las cuales, no acudió.

Tenia varias fluctuaciones en el peso, de un mes a otro su peso variaba 4 a 5 kilos, a veces bajaba a veces subía, esto, solo lo anotaban los médicos en sus notas clínicas, sin embargo ninguno pareció darle importancia a este dato. 
 
Ya con un embarazo de 36 semanas de gestación, comenzó con tos… acudió al médico y le dijo que no le podía dar nada por estar embarazada (HECF) así que regresó a su casa. 

Cinco días después, se presenta con sus familiares en su clínica rural de IMSS Oportunidades, a las 10 pm ya que, refirieron, había sufrido un desmayo, después de una acceso de tos, llegó en muy mal estado general, palidéz y la tensión arterial muy elevada… es enviada obvio a un hospital de segundo nivel, el cual, cabe mencionar queda a 4 horas de su localidad (carretera de terraceria).

Al llegar al hospital, la encuentran en muy mal estado general, los síntomas antes descritos estaban agudizados, insuficiencia respiratoria y con datos de neumonía. Toman laboratoriales, una tele de tórax y la conectan a un respirador, se comienza con tratamiento médico, y finalmente fallece a causa de un paro respiratorio 1 hora, después de haber llegado al hospital.

El ginecólogo realiza cesárea post-mortem, obteniendo un bebé muerto, se le ofrece a los familiares, realizar necropsia, a lo cual se niegan.

Donde quedo la bolita? Los del hospital, dicen que fue culpa de los centros de salud que la atendieron y viceversa, cabe mencionar que la ciudad donde vivo colinda con el estado de Guerrero (del cual proviene la fallecida) entonces esto ya toma carácter interestatal, el director del hospital de aquí dice que no pudo haberle salvado la vida en una hora, si el problema venia desde antes y ofrece la estadística que de los casos de muerte materna en los últimos 4 años en el hospital de mi ciudad, el 70% se trata de mujeres provenientes de Guerrero.
 
Lo que si es verdad es que aún quedan muchas cosas por hacer, de nada sirve que el seguro popular brinde atención a las embarazadas, si no las educamos, si nosotros como médicos no tenemos ese poder de convencimiento hacia nuestros pacientes, hacerla ver que llevar un buen control prenatal, es primordial para ella y para su bebé.

No es obligación de ellas saber los datos de alarma en un embarazo, pero si es nuestra obligación como médicos, tomar el tiempo y tener la paciencia de explicárselos. Y para colmo el día de hoy una niña, si niña, de 15 años, con su segundo bebé, parto en su casa, por que su suegra le dijo que era lo mejor, que los doctores solo servimos para sacar dinero…

Y ahora trae a su bebé de 12 días de nacido con una severa infección que posiblemente pescó por las condiciones insalubres del parto, Hazme el chingado favor!!! pero como dice la Nana Goya, “Esa, esa, es otra historia”

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de CHIKILIKA

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