2011

Killerina – Una Mirada A Chiapas- Cascadas de Misol-Ha, Agua Azul y San Cristóbal de las Casas

La mayor parte del tiempo que estuvimos en Chiapas llovió, lo cual transformó a las carreteras en auténticas trampas mortales. De Palenque a San Cristóbal de las Casas, nos encontramos en el camino con al menos tres deslaves, tramos de carretera desaparecidos y en el mejor de los casos, repetidos baches en el pavimento. Algunas personas locales, dicen que está así de descuidado desde que gracias a la época de los EZLN, esos tramos carreteros se convirtieron en tierra de nadie. Actualmente, las únicas señales que constan la existencia de este grupo guerrillero, son unos cuantos letreros que advierten que estás en territorio del EZLN.

Pese al mal clima, decidimos pasar a La Cascada de Misol-Ha. Metros antes de que puedas verla, se escucha imponente y estrepitosa la caída del agua. A comparación de como se veía en los folletos, con un caudal discreto y elegante, la temporada de lluvia la transforma en una furiosa catarata. Parte del encanto de este lugar, es que tiene acceso a la parte posterior de la cascada, mediante unos escaloncitos a modo de gruta. Al principio, puedes sentir un leve rocío bastante agradable, pero conforme vas avanzando, se convierte en un violento y doloroso salpicadero de agua helada que termina empapándote por completo. La fuerza del agua golpeando contra las rocas es tal, que la comunicación sólo es posible gritando o a señas, no puedes escuchar más que el estruendoso caer del agua. Siguiendo el camino de la gruta llegas hasta un mirador, pero fue imposible continuar debido al desbordamiento de la cascada, ya que parte del pasadizo se encontraba sumergido bajo el río. Un dato curioso: este escenario natural, fue parte de la película “Depredador”, que protagoniza el gobernaitor.

A no más de media hora, se encuentran Las Cascadas de Agua Azul, famosísimas por su belleza incomparable. Personalmente, las expectativas que tenía de este lugar en particular, eran muy altas, ya que escuché decir que no había foto ni comercial que le hiciera justicia a la intensa gama de azules que matiza sus aguas. Pues muy triste fue mi suerte y decepción. Al llegar, te encuentras con que ya no es tan natural como el resto de los lugares visitados. Increíble que en medio de la selva, se las ingeniaron para hacer el que yo llamaría “Tianguis Agua Azul”, puestos, puestos y más puestos. Desde los lugareños que venden fruta, hasta las importaciones chinas para el recuerdo. Después de muchos “no gracias” con sonrisa y amabilidad forzada, llegamos al borde del primer mirador. En esta ocasión, la lluvia se llevó el atractivo azul, para dejar solamente unas cascadas color “agua de charco #4”. La temporada ideal para visitarlas es de diciembre a junio. Con resignación, no me quedó más que comprar la postal con la foto panorámica donde si están hermosamente azules.

Aproximadamente a 4 horas se encuentra San Cristóbal de las Casas, pero debido a las pésimas condiciones tanto climáticas como de carretera, fueron casi 7. Todo esto no le resta belleza al camino. Tramos de sierra que rodean la vía con gigantescos pinos; otros más rodeando las montañas, donde la vista desde las alturas es indescriptiblemente perfecta.

San Cristóbal de la Casas, es una combinación de pueblo pintoresco con paradero turístico. El contraste de ver mujeres indígenas en sus coloridos vestuarios con su criatura en el rebozo, caminando por uno de esos pasajes turísticos, estilo europeo con bistros, restaurantes y cafeterías, es perturbadoramente fascinante. La ciudad se encuentra amurallada por montañas, que se veían más místicas de lo normal por la presencia de nubes bajas y neblina. Hablando de místicos, sigue San Juan Chamula, a mi parecer, el mejor lugar de todo el viaje.

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
242 Comentarios en “Killerina – Una Mirada A Chiapas- Cascadas de Misol-Ha, Agua Azul y San Cristóbal de las Casas”