Soy de Ciudad Juárez, tenemos problemas de violencia al igual que el resto del país, pero mi queja o HECF no es sobre eso.
Mi familia es pequeña, pero yo considero que muy trabajadora y nunca le hemos tenido miedo al trabajo duro, tenemos un negocio de papelería y novedades la cual a duras penas hemos podido llevar adelante, ya sea por inseguridad, extorsiones o la nueva: declaración de impuestos.
No es ni tan nueva, porque siempre ha existido, pero últimamente sucedió algo que me hizo decir el tan famoso “HECF!”
La semana pasada nos cayó Hacienda, con un sujeto de lo más mamón, pero su actitud va conforme a su trabajo, y empezó a revisar todo: que no deberíamos de vender frituras de marca sin declararlas, que no deberíamos de tener juguete chino sin declarar. Total, nos saco como mil sanciones, las cuales ya se imaginaran injustas siendo que el negocio es un pequeño cuartito de 3 por 4 metros.
Al estar apuntando a lo loco nos dice “la multa les va a salir mínimo unos 8 mil pesos” le decimos “Oiga, como chingaos quiere que paguemos tal multa si con los asaltos y las extorsiones a duras penas da para sobrevivir? o a poco cree que a los negocios grandes como Soriana y Wal-Mart les importa un pequeño changarro?”
A lo que el tipo contesta “quien cree uste’ que nos manda?, si esas son a las que respondemos…”
¡Hazme el chingado favor!
Lo peor es que al rato sale algún cabrón parándose el cuello diciendo que apoya a las micro-empresas y que da todo su apoyo.
Sin más, probablemente el changarro va a tener que ser cerrado.
Cortesía de Chichon
