2011

Todos somos Nepomuceno

Me gustaría señalar que lo escribí antes del lamentable asesinato de Trinidad de la Cruz Crisóstomo.

Su hijo de 17 años Jorge Mario Moreno León fue secuestrado por policías municipales el 1 de julio del año 2010. El pasado Lunes 28 de Noviembre alrededor de las 12 pm siete balazos de una pistola calibre 40, cinco de ellos impactándolo le arrebataron lo ultimo que le quedaba, la vida, su inquebrantable fuerza en búsqueda de justicia para su hijo solo pudo ser vencida de esa forma tan cobarde, o al menos en su estupidez, eso piensan los asesinos. Como si todo esto fuera poco, la primera reacción de las autoridades de Sonora fue para criminizarlo, filtrar el expediente de un caso ya resuelto en el que había resultado inocente, ¿Que tipo de pensamientos ingenuamente macabros atraviesa por la mente de estas autoridades? ¿Inculpar como primera reacción para generar en la sociedad un falso sentimiento de confort? Ni siquiera los verdaderos criminales merecen morir, aunque es difícil no desear venganza cuando le han arrebatado a una persona lo más preciado, su hijo, es incorrecto. Don Nepomuceno no quería venganza, quería justicia, dejar de buscar justicia para su hijo no era una opción.

No soy padre, pero a partir del testimonio de padres y madres, incluso de mi propia familia que aun no se por que pero tanto me aman, se y seguramente todos sabemos, que lo peor que puede sucederles es perder a un hijo, el caso de don Nepomuceno Moreno va más allá, pues tuvo que remar contra la corriente de un gran aparato no solamente burocrático, sino corruptamente burocrático, en los diálogos por la paz hablo con el propio presidente de la república, aun así el resultado fue el mismo, impunidad para su hijo, la muerte para don Nepomuceno.

Esto esta pasando en México, jóvenes como yo, padres como ustedes, unos desaparecidos, otros sufriendo esa incertidumbre de no saber si su hijo aun se encuentra con vida, ¿descansar? ¿como podrían? tal vez si dejan de buscar un segundo, ese segundo seria el que marcaría la diferencia de encontrar vivo o muerto a su hijo, imagínense en esa posición ¿ustedes hasta donde estarían dispuestos a llegar por recuperar a su hijo?

La desaparición de un hijo, la maldita impunidad y por si no fuera poco todo esto para dejar muerto en vida a un ser humano de esa forma tan cruel, también el arrebato de la vida misma.

El caso de don Nepomuceno molesta, entristece, avergüenza, disculpen si ofendo a sus candidatos preferidos, pero para mi representan lo peor, la parte más podrida de este país, la que ha dejado florecer esa impunidad y corrupción para lograr ganar unos muchos pesos manchados de la sangre que hoy se esta derramando, mi postura solo cambiara cuando lleguen al poder y me callen la boca demostrando que son diferentes con acciones no con promesas de campaña, la sociedad de este país lo necesita, en especial las personas que menos tienen y que son más vulnerables. Por supuesto que no pretendo culpar solamente a los políticos, cada quien es responsable de su éxito personal y también debemos trabajar en nosotros, todos tenemos defectos que corregir y debemos hacerlo. Pero las decisiones de estos influyen en la sociedad completa, de forma prácticamente instantánea, por ejemplo sabemos que hay reformas que no pasan por que contravienen los intereses de unos pocos y mantienen en la pobreza a los muchos.

Como sociedad uno de nuestros deberes, tal vez el más importante es no tornarnos ajenos a estos hechos, creo que de hacerlo ni siquiera deberíamos llamarnos personas, incluso en otras especies que consideramos menos inteligentes se aprecia la capacidad de empatía, en México parece que la hemos perdido, sustituido por el culto a los candidatos políticos, a quienes defendemos como si fueran santos cerrando los ojos a las inocultables fechorías que ya ni si quiera se ocultan, ellos nos necesitan por el voto, ¿pero nosotros necesitamos actuar como sus guardaespaldas defendiéndolos a capa y espada? en mi humilde y tal vez poco valiosa opinión creo que debemos respetar las simpatías políticas de las demás personas de a pie, pero también tenemos la responsabilidad de ser realmente críticos con nuestros candidatos, en especial con ese que simpatizamos, tratarlos como si fuéramos parte de la oposición, exprimirlos hasta el cansancio por todos los medios posibles, son las personas que van a dirigir un país, de sus decisiones directa o indirectamente dependerá la vida de millones de personas. No es justo echarle porras a una persona solamente para “pertenecer” a la fila de soñadores que esperan su vida mejore cuando llegue al poder tal candidato, incluso creo que es denigrante.

Me da mucha tristeza cuando una persona se ofende por que se mofan de su candidato preferido, el no los necesita, ellos están rodeados de un séquito de asesores muy bien pagados que seguramente los podrán ayudar, incluso la critica es buena por que creara políticos más sólidos que puedan actuar y verdaderamente proteger a las personas desamparadas como don Nepomuceno. Estamos viviendo una clara agresión, nadie esta a salvo, personas poderosas como Alejandro Martí, Isabel Miranda de Wallace, Nelson Vargas, el propio “jefe diego” han sufrido esto. Activistas como Maricela Escobedo, Leopoldo Valenzuela Escobar y don Nepomuceno han sido asesinados, al igual que innumerables periodistas, el último caso, el de Norma Andrade, dirigente del grupo Nuestras Hijas de Regreso a Casa, baleada y por supuesto la escalofriante cifra de 50 mil muertes. ¿Cuantos muertos más necesita este país? ¿Que más se necesita? ¿Nuevas marchas? ¿Diálogos por la paz? tal vez lo primordial es no olvidar tan fácilmente. Olvidamos San Juan Copala, Atenco, la horrorosa masacre de 72 migrantes en San Fernando Tamaulipas, el incendio de la guardería ABC, el Casino Royale, los asesinatos de Felicitas y Teresa en la comunidad Triqui, el caso de Jacinta Francisco, LAS MUERTAS DE JUAREZ y muchos más.

Hoy gracias al internet y a las redes sociales es más fácil que nunca hacerse escuchar, un twit tiene un eco impresionante, un comentario con la familia sobre estos casos, lo que sea, pero hacer que los demás se interesen, difundir estas atrocidades puede marcar la diferencia, todos tienen al menos que enterarse de lo que sucede en el país. No le demos la espalda a estos sucesos por que todos somos Nepomuceno, amo a este país pero están pasando cosas inocultables, no cerremos los ojos a esta triste realidad que a todos en cualquier momento nos puede alcanzar y pegarnos donde más duele, en las personas que amamos. Don Nepo en la búsqueda de justicia por su hijo, en sus marchas y manifestaciones repartía el siguiente poema de Bertolt Brecht.

“Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó. Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen por mí, pero ya es demasiado tarde”.

Vía: http://aluxito.blogspot.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de alxss

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76 Comentarios en “Todos somos Nepomuceno”