2011

El tiempo y la espera

Hace mas de un año que trabajo por mi cuenta después de un tremendo hartazgo de la agencia de publicidad donde trabajaba. No ha sido nada fácil, no lo puedo negar, más aun así creo que fue la mejor decisión que pude tomar en ese entonces y no me arrepiento de nada.

Una de las cosas de lo que uno nunca se acostumbra en esta informalidad del “Freelance” son los tiempos de espera, desde que uno esta buscando una oportunidad hasta con esos clientes de antaño que simplemente se les olvida la junta con el pinche diseñador.

Este día, mientras espero a un cliente en un changarro que tiene la televisión prendida en un canal de Telerisa me pongo a pensar en las cosas que me han alivianado en estas situaciones. Aquí solo unas cuantos ejemplos.

1. Angry Birds: Este pinche juego es la neta. Al principio solo veía como la banda se enviciaba con los pinches pajaritos y nunca se me antojo. Fue hasta el día que esperaba en el despacho de un cliente cuando decidí bajar esa madre y no chingues pinches mames, el tiempo se pasa en chinga y aunque muchas veces uno termina encabronado es muy entretenido. También es bueno cuando uno anda cagando.

2. Libros: Creo que este año es el que más he leído gracias a tener que esperar a los clientes. Un libro siempre cabe en una mochila y aunque a veces le cortan a uno la inspiración y solo se puede leer de cachitos en cachitos la neta si aliviana esos momentos. Ahorita traigo La Silla del Águila pa’ que no me agarren en curva, jejeje

3. Cuaderno y lápiz: En esta profesión siempre hay que dibujar y plasmar ideas. Ya sean para trabajos o para dibujar el salero que tiene uno enfrente. El no dibujar no es un impedimento para no trazar unas cuantas líneas. La practica hace al maestro.

4. Hazme el chingado favor versión móvil: Ahuevo, tenia que aventarme el golazo.

5. Escribir: Hace poco me aconsejaban eso mismo y aunque no lo hago tan seguido creo que siempre es un buen ejercicio para la mente. Muchas veces es muy divertido encontrar la servilleta vieja en un pantalón y leer lo que pensabas en ese momento. A veces aprendes y a veces te sorprendes de tus propias pendejadas.

6. El Chisme ajeno: Si están en un lugar publico como un café o restaurante les recomiendo que se sienten a un lado de mujeres. Sus platicas son a veces tan interesantes que se podría escribir una novela. Recuerdo que la ultima vez me puse los audífonos pretendiendo no escuchar y me avente una buena historia de intriga, infidelidades y consejos de mujeres. Muy educativo y pues las chicas estas re bien, en esos momentos me cae que le di gracias a mi gran imaginación, jejeje.

Y podría seguir escribiendo unas cuantas mas como rascarme los huevos y sacarme los mocos, pero en estos momentos tengo que cerrar esta madre por que acabo de ver el coche de mi clienta que acaba de llegar y trae una cara de que excusa darme.

Les apuesto que será la #1 de la lista de “las mejores excusas para dar cuando llegas tarde a la junta con el diseñador”. El puto trafico.


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