2011

Letras Ajenas Para Compartir. El Libro de la Imaginación. Edmundo Valadés.

Entre los de ágil lectura, se alza orgullo este libro, y a pesar de ser tan ameno no es un libro trivial, sino como el propio autor, mejor dicho, compilador lo dice: “incluye varios centenares de textos breves en los que sus autores, de todos los tiempos, concretaron, con precisión y brevedad admirables, agudezas, minificciones, epigramas, fantasías, que hacen un todo fascinante y amenísimo”, como son textos breves puedes leerlo a placer y al azar de paginas, son tantos y tan variados, pero muy bien estructurado, un trabajo excelente de Edmundo Valadés. Un libro que es un gran compañero, si acompañas a tu esposa a misa, se esconde discretamente entre el misal dominical, incluso pasa desapercibido en los informes de labores y te puede tocar la suerte de estar leyendo algo ad hoc a la reunión de trabajo, les presentó algunos de mis textos favoritos:

El más favorito de mis favoritos.

El enigma
El gran mago planteó esta cuestión:
—¿Cuál es, de todas las cosas del mundo, la más larga y la más corta, la más rápida y la más lenta, la más divisible y la más extensa, la más abandonada y la más añorada, sin la cual nada se puede hacer, devora todo lo que es pequeño y vivifica todo lo que es grande? Le tocaba hablar a Itobad. Contestó que un hombre como él no entendía nada de enigmas y que era suficiente con haber vencido a golpe de lanza.
Unos dijeron que la solución del enigma era la fortuna, otros la tierra, otros la luz.
Zadig consideró que era el tiempo.
-Nada es más largo, agregó, ya que es la medida de la eternidad; nada es más breve ya que nunca alcanza para dar fin a nuestros proyectos; nada es más lento para el que espera; nada es más rápido para el que goza. Se extiende hasta lo infinito, y hasta lo infinito se subdivide; todos los hombres le descuidan y lamentan su pérdida; nada se hace sin él; hace olvidar todo lo que es indigno de la posteridad, e inmortaliza las grandes cosas.
Voltaire.

Mala Suerte
Chang Tzu habla de un hombre tenaz que, al cabo de tres ímprobos años, dominó el arte de matar dragones y que en el resto de sus días no dio con una sola oportunidad de ejercerlo.
Jorge Luis Borges

Ya Le Tocaba!
De ese Urbina (el compadre y lugarteniente de Pancho Villa) se contaba que invitó a comer a un compadre que acababa de vender unas mulas. Y a los postres, Urbina, ya borracho, seguía brindando mientras enlazaba con el brazo derecho la espalda de su compadre. Hacía calor y el compadre se llevó la mano a la bolsa de atrás del pantalón, para sacar la “mascada”, pañolón colorado de los rancheros. Urbina, en su delirio de sangre y alcohol, imaginó que el compadre sacaba la pistola y adelantándose, sin dejar de abrazarlo, con la izquierda le perforó de un tiro el corazón. Cayó el compadre muerto, y cuando lo extendieron sobre el pavimento, en su mano crispada sólo apareció el pañuelo… Viendo lo cual, Urbina se echó a llorar y decía:
-¡Pobrecito de mi compadre! Es que ya le tocaba…
José Vasconcelos

El Insomnio
El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormirse. A las 3 de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que en seguida tome una taza de tilo y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no se duerme. A las 6 de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre está muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomio es una cosa muy persistente.
Virgilio Piñera

Enlace: http://es.scribd.com

Libro: http://www.mediafire.com/?252qw8ouzcj694j – Gracias KRASH

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