2012

Vámonos….yo organizo los camiones

Esto lo escuche del Podcast de Fernanda Tapia.

Se los comparto:

De las tierras buenas, la nuestra tiene la mejor tierra, se escupe en ella y crecen escupitajos, un día algún cabrón escupió ladrones y ahora no dejan de caer de los árboles, caen cada tanto. Cada 6 anualidades es la cosecha de descobijados que escarban por debajo de nuestras casas, debajo de los huesos y se llevan todo. A mi mujer le descubrí la espalda desgarrada a punta de verdades que le cayeron con la razón, pero también se lo vi eso a la tierra seca, toda rajada, por eso les dije -¡¡hay que irnos de aquí, para que se lleven todo menos nuestro tiempo y no nos cobren el impuesto por enterrar nuestros trabajos cuando ya no tenga gracia trabajar, que no nos hagan ir a los mítines políticos, haciendo al pendejo con esos pendejos!!-, eso les dije con la sangre envalentonada que es lo que sucede cuando uno hace recuento de cuanto nos han robado y con esa cara tan fresca. Escuche -eso sucede- y algunos que me escuchaban se alzaban de hombros, otros decían que si con la cabeza pero nadie hicimos nada, agarre el mezcal para refrescar la garganta y seguir hablando, pero cuando agarre mi segundo aire….todos se habían ido, les dijeron que había que ir a fuerza al mitin de este año…y todos lo hicieron.

Yo les ruego que nos vayamos, ¡¡vámonos!! les digo, pa’ que no nos agarre la muerte como lo tiene bien planeado desde antes, que yo organizo las camionetas para llevar en ellas sus cajas con sus recuerdos y no extrañemos tanto, tengo la idea que extrañando aun estas vivo y no muerto, aunque nos confundamos hundiéndonos, les ruego que por Santa María que hagamos caso a los instintos de animal que se resisten a la muerte, corriendo como perros escapando del palo, aquí nos van a dar con una verga de buey disecado y no pararan, no se van a cansar porque de eso no se cansan, como Antonio el ruso que se le expiraba la fe con los golpes y regresaba de nuevo al tope del vergajo, eso haremos si no nos vamos, haremos eso de regresar a que nos den palos hasta reventarnos los riñones, y así hasta que las generaciones sigan siendo generaciones, de nada sirve quedarse, de nada si esta igual, y ni eso porque esta tantito peor porque la sangre se acaba por tirarse de a poquito.

Aquí ya llega el aire caliente, no se puede respirar, peor va a ser después, esto ya no se puede arreglar, por eso les digo que nos vayamos de aquí, que nos vayamos lejos, que ya estuvo bueno de que nos vean la cara, ellos no se van a ir y así como esta la situación tampoco los vamos a sacar, ya los ricos andan robando en la noche haciendo ruido y los tomamos en la madrugada y dicen que no son, ya peor, dicen que son y siguen haciendo eso de jodernos, hacen que raspemos las rodillas sobre el suelo seco, duro y gris, como si fuera nuestra obligación aguantar la muerte hasta que ellos se aburran de vejarnos, lo malo es que nunca se van a aburrir. Vámonos, porque allá iniciaremos de manera tan difícil que a lo mejor no nos acompañan los políticos esos, allá no hay nada, vámonos, les digo, pero ya nos estamos quedando sordos aparte de ciegos, porque no veo a nadie moverse y así pasa en el principio de la noche, y vamos contando los días, los 6 años que comienzan en diciembre y que a lo mejor nunca han terminado, vámonos, allá de menos el silencio es sincero y no incomodo como aquí que es obligado, allá tengo la idea de que vamos a comer tierra fresca, no de la pisoteada, allá como que me siento mas seguro porque se que me voy a morir de viejo, allá a lo mejor defendemos la tierra si llegan a reclamar los del gobierno, aquí ya no quedan ganas, o a lo mejor nunca las hubo, vámonos a la tierra seca porque aquí ya se ve que las nubes van a arrasar con lo poco que queda.

No vemos que somos un milagro porque no hay otra forma de explicarse esto de estar siendo robados y maltratados como se maltrata a los perros que sacan la basura y que son sorprendidos en el acto, a nosotros también nos matan y se nos da por olvidar, porque nos ponen un circo en los televisores y nos dicen que miremos otras cosas, nosotros miramos y mientras nos matan y lo roban a uno, y nos vuelven a matar y nos vuelven a robar, y así cada año y cada día, yo hasta creo que no pasa una hora sin que nos estén robando la prudencia. No vemos que somos milagros, sino como explica uno que nos han metido tanto cuchillo por las nalgas y en los bolsillos, que se rían como si fuéramos sus payasos, que sí lo somos, sino como explicamos que siempre se rían de nosotros allá en el gobierno, que nos den casas en el desierto y nosotros las aceptamos como si ellos fueran a vivir ahí. No vemos que somos milagros, los santos ayudan, pero no siempre ni para siempre, eso no lo vemos, ni tampoco vemos que un día el calor nos va a hacer levantar de la cama, con las cobijas y las almohadas empapadas de sudor, y al asomarnos por las ventanas todo bien amarillo, el pasto arderá en fuego porque la lluvia que nos prometió el gobierno tampoco nunca llegó.

Los mentirosos, así nos van a llamar allá después de Reynosa y del Suchiate, mentirosos, que arrastran lo que dicen y se pisan unos a otros como en procesión, asombrados de los sobresaltos de nosotros mismos, que somos mentirosos porque decimos que amamos la tierra pero ya dejamos que nos la pisaran y se la acabaran, y para que se nos olvide llegamos a casa y le decimos a la mujer que se desnude, la mujer se desnuda, todo se olvida mientras que la tierra es tomada fuera, como nosotros tomamos a las mujeres sin que nos digan nada…mientras también las desnudan.

Los mentirosos que decimos que tenemos dignidad, y ando pensando que nacimos sin ella, que se quedo con la partera, que se murió tiempo a…los mentirosos porque no sabemos querer, a lo mejor porque nunca hemos sido amados ni cuidados, porque de niños recibimos la cachetadita del sacerdote cuando nos confirmaron, nos dejamos ahí como creyendo que el golpe es normal y así nos va en la vida, recibiendo cachetaditas y nos dicen en el fondo -pobres pendejos- y nosotros nos entretenemos viendo el juego del viento, los mentirosos que nos asombramos cuando vemos bajar la caja de los camiones de redilas y de los ataúdes, las tías llorando abrazadas por el rebozo que se arrodillan porque al hijo ya se les mato, las lagrimas y los mocos que caen en la tierra, y si hay un poco mas de dolor las manos aprietan el polvo maldiciendo la suerte. ¿Pa’que vivir así?, pero así vivimos…

Pensar no mata ni enferma….aunque nos quieran hacer pensar lo contrario.
Pensar no mata, solo espanta…

Cortesía de Alexo

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