2012

TiMEX (El tiempo relativo)

En México los relojes son necesarios pero imprecisos, cada uno da su propia hora, mejor dicho la hora de su dueño, en ellos se discurre el pasado el presente y el futuro al uníoslo al ritmo que marca su poseedor, el tiempo en México es relativo y su unidades el “ahorita”, el “ya mero”. El mexicano es tan impuntual que algunos piensan que cuando se les da la hora de una cita es para que a esa hora se alisten para la cita, te llaman o llamas diciendo que ya mero llegas cuando apenas vas saliendo de tu casa, somos tan imprecisos que si le peguntamos a alguien donde esta lo mas seguro que nos diga donde no esta, somos tan informales que si pedimos algo lo mas probable es que no lo hagan y tengamos que pedirlo varis veces y llegar a urgirlo para que se haga, por eso vivimos en la urgencia, a las prisas pero con tiempo, con TIMEX dice Rodrigo Fresán en Mantra.

El tiempo relativo

Hace poco cambié de teléfono celular. No es un smartphone, sino simplemente un teléfono con el que puedo leer los sms en una sola pantalla y que me permite poner tildes y emoticones. Algo sencillo y es Nokia de largo aguante. De segundo uso, heredado de una guapa salvadoreña que solía vivir por estos rumbos del DF.

Mi anterior celular era uno que compré justo cuando vine a México. “Deme el más barato” dije y me dieron un Motorola noséquécosa y ya. El teléfono siempre funcionó. Pero el reloj se empezó a descomponer. El reloj se empezó a atrasar. Siempre se atrasaba y se atrasaba cada vez más.

Me puse a pensar en que mientras yo tenía un reloj que iba contando el tiempo más lento yo no me daba cuenta que el tiempo real era más rápido. El tiempo es una cosa relativa. Es decir mientras yo veía el reloj, sólo ése del celular, no me daba cuenta que mi tiempo era simplemente más corto. Porque se atrasaba digamos 5 minutos en una semana. Pero ¿dónde se me iban esos 5 minutos imperceptibles?. Pues ni me daba cuenta. Pero si me hubiera regido mi vida completa a un reloj que pierde 5 minutos cada semana, significaría que habría de haber ganado 5 minutos de vida y ocuparlos que sé yo, en ocio. 20 minutos en un mes. Saquen la calculadora, pero eso es mucho en un año. Y luego podría ser mucho en una vida.

Pero hay algo que me acongoja. Y es que uno pueda no sentir el tiempo. Y tener relojes que le dicen a uno que puede ir más lento que los demás y no darse cuenta. Uno entonces viviría siempre en los ayeres.

A veces pienso cosas estúpidas -bueno más bien muy seguido-. Veía un anime el otro día y veía que habían varios soles y me puse a pensar cómo esa gente, con dos soles, definiría su “día”, su tiempo. Como el señor astro sol ha regido el que contabilicemos el tiempo en este nuestro mundo. Porque lo cierto es que sin eso, a saber qué evento más o menos constante hubiéramos tomado para medir el tiempo (hoy se usa el tiempo atómico noséqué porque es más estable que la rotación de la tierra, la cual dicen que después de tanto tsunami ya es más rápida, pero lo cierto es que tampoco es un evento completamente estable). La verdad es que tenemos una idea relativa al tiempo a un evento que no es absoluto. Y eso me da dos cosas. Una: miedo. Y la otra: libertad para medir mis tiempos.

Entonces a veces uno puede contabilizar el tiempo como eventos estables de su vida. Entonces los tiempos se mide como “cada vez que me pongo a estudiar” -esperaríamos que fuera de las cosas más estables de mi vida; “cada vez que escribo un tuit” -quisiéramos que fuera una medida de tiempo más grande que la anterior y otras maneras subjetivas e infinitas de medir el tiempo. Un desorden, pero válido.

Y pienso sobre el tiempo y me cuento las canas.

Son más de 10.

Y pienso que el tiempo tan relativo quizás no es.
Via: aniuxita.blogspot.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de sunstone

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
285 Comentarios en “TiMEX (El tiempo relativo)”