2012

La chica que nunca tuve

Ella se presentó varias veces en mi vida, y siempre tarde, tenía esa impuntualidad precisa para la vida.

No siempre con el mismo nombre, no siempre con el mismo rostro, pero a lo largo de mi vida ha sido una constante, ella, la amiga que sólo será eso.

No sé si a ustedes, pero a mi me ha sucedido a lo largo de mi vida. Llega y parece tan pero tan hecha para mi, pero uno no se casaría con uno mismo, es por eso que sólo se queda en amistad, esa amistad que es fácil confundir entre quienes no la tienen.

La música, la cerveza, las horas de charla, las risas, las millas devoradas en el auto, los errores, el hombro y el corazón roto, la sonrisa y el teléfono que suena con su voz: “es viernes y a mi no me pegan”, y bueno a mi si, pero pues es por mi bien.

Alguna vez pasé por ella saldríamos de parranda, iba en compañía de otro amigo, cuando la saludé estuvimos a punto de besarnos los labios, fue algo muy de telenovela, caí en cuenta abrí lo ojos y dije estupidamente “¿y eso?” Ella sonrió y se dijo sorprendida también. Desde ese día no pude quitarle de la cabeza a mi amigo que Ella y yo teníamos algo más que una amistad. Ojala así hubiera sido, pero no.

Hay una frontera que no admite pases ilegales, una vez lo intenté y fue todo un desastre, aún cuando dejó de lado su impuntualidad y llegó a tiempo, los dos huímos diciéndonos apenas “adiós”. Es una lección que aprendí bien.

Ahora sé que la próxima vez que se aparezca tendré su compañía, su critica subjetiva, chocaré una cerveza con ella, reiremos de madruga después de una fiesta, me miraran con envidia, y al llegar a la puerta de su casa me despediré de ella como siempre…con un beso en la mejilla y una sonrisa en los labios, de la chica que nunca tuve.


Liga Directa: http://youtu.be/lY-PO1SOzgs

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