2012

Día del libro

Hace tiempo, cuando las mañanas eran más agradables, y el café no sólo lo disfrutaba, sino lo compartía, leí en la columna de un viejo amigo, hablar de unas especies en peligro de extinción, el buen hombre y la buena mujer. Inmediatamente, pensé en el buen lector. Líneas adelante, el buen Dehesa, se mostraba triste, pero esperanzado, sabía que un día los mexicanos, contribuiríamos al mundo con muchos especímenes, seríamos un país de buenos lectores. Hace tiempo que murió, pero yo tengo la misma esperanza que el señor Germán.

Tomar un libro, aunque sea por equivocación, parece ser una cosa extraña, no sé que piensen, si les dará salpullido ó saldrá un asesino y los matará ahí mismo, no amigos, eso no pasa, al menos que seas esquizofrénico y, el tomo que hayas elegido sea de King.

Regalar un libro y ver la cara del beneficiado, es recordar la cara de un niño, cuando en su cumpleaños, navidad o día de reyes, le regalan una bufanda y un suéter como el de su abuelito. Te observan detenidamente, los labios les empiezan a temblar, los cachetes se ponen rígidos. Cuando te das cuenta de esto, esperas una mentada de madre, pero no, al final, terminan esbozando una sonrisa, para darle a la palabra más hipócrita que pueda salir de su boca: “Gracias”. Al escuchar esto, imaginas que le están dando una patada en el trasero, un apretón de testículos o imaginan que leer, lo hará aún más pendejos. Después, al final, te das cuenta que aquel libro que regalaste, no lo leyeron y sirve de taburete. Al final, al pobre libro, lo tratas con el culo.

Un libro, ya lo dijo la publicidad de Gandhi, no te hace peor persona. Te enseña, te muestra, te da la oportunidad de despertar tu imaginación y crear momentos, lugares, aromas, sentimientos. Empatía, algo que en ocasiones nos hace falta, a nosotros que nos llamamos humanos. Es cierto que al final son letras, un montón de palabras impresas sobre una hoja. Absurdo quizás.

Tengo la firme idea, que todos somos asiduos lectores, aun aquellos, en quien crees perdida cualquier esperanza, un libro por ahí vagando en el mundo lo espera. Todos aquellos a quienes les aburre la lectura, es por eso, porque no han tomado el libro adecuado, siempre hay uno para cualquier personalidad, individuo, ente, quimera.

Las excusas existen, son bastas, son inmensas. Pueden ir desde: “están muy caros”, hasta el “no tengo tiempo”. Punto de lectura, tiene libros muy económicos, que ahorrando treinta pesos por semana, en dos meses te habrás comprado un par de libros o bien, ahorra 15 y compra sólo uno, al final del año trata de leer por lo menos cinco. Si no tuvieras tiempo, no dormirías, no irías al cine, no cagarías, no cogerías… Tiempo, siempre hay.

Hoy es día del libro, vamos a darle una oportunidad a alguno. Empecemos a leer aquel libro que te regalaron hace años o en tu cumpleaños pasado. Anímate a quitarle la cubierta, lee por lo menos cinco páginas, no te tomará más de diez minutos, si haces esto diario, terminarás un libro en cuarenta días, descansas de leer veinte, para completar dos meses y empiezas de nuevo. ¿Qué, es algo imposible?

Feliz día del libro…

Cortesía de Aza

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